Como todo fan de la NBA sabrá a estas alturas, Anthony Davis pidió públicamente el traspaso a través de su representante. Los Angeles Lakers se postularon como principales candidatos a hacerse con sus servicios antes del trade deadline, pero la fecha límite pasó y no sucedió nada. La pregunta entonces pasó a ser la siguiente para los Pelicans: ¿qué hacer con un jugador que ya nos ha dicho que se quiere marchar?

En New Orleans tenían clara la respuesta: darle descanso. Sin llegar a dejarle sin jugar, darle descanso en segundas noches de back-to-backs, reducir sus minutos y darle descansos aquí y allá. Todo con dos intenciones. La primera evitar posibles lesiones del jugador que puedan dañar su valor de mercado a la hora de intentar buscar un traspaso dentro de unos meses. La segunda, sacar el tanque a la calle. La temporada está perdida para los Pelicans, y lo que más les conviene ahora desde un punto de vista estratégico es perder partidos para tener un pick del próximo Draft mejor. Al ser uno de los mejores en la NBA, la presencia de Davis en la pista hace que sea más complicado perder.

Sin embargo, hace poco conocíamos por Marc Stein que la NBA ha amenazado a los New Orleans Pelicans con sanciones en caso de que abusen de los descansos a Anthony Davis, creando una situación de la que apenas existen precedentes en la liga.

¿Con qué base obliga la NBA a los Pelicans?

A la NBA no le gusta el tanking. Para los equipos es una estrategia que tiene sentido cuando no aspiran a los Playoffs, pero es una práctica que daña la imagen de la liga. Por ello se han variado los porcentajes de la lotería del Draft, y se ha creado una normativa anti tanking que entró en vigor recientemente.

Es precisamente esa normativa anti tanking adoptada en 2017 bajo la cual la NBA obliga a los New Orleans Pelicans a que den minutos a Anthony Davis a pesar de que ellos prefieran que no juegue. Bajo estas indicaciones, la liga se reserva el derecho de tomar acciones contra aquellas franquicias que den descanso a jugadores que están sanos, especialmente en aquellos partidos considerados de “perfil alto y televisados nacionalmente”.

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¿A qué sanciones podrían enfrentarse?

La NBA negó a través de su portavoz que haya amenazado a los New Orleans Pelicans con cantidades económicas, pero bajo la normativa que impone podría llegar a multar a la franquicia con hasta $100.000 por cada partido de descanso para Anthony Davis. Si a los Pelicans les saliese a cuenta pagar esta cantidad, o incluso si decidieran que Davis jugase pero solo en los primeros cuartos, por ejemplo, para buscar un vacío legal, Adam Silver podría imponer castigos mayores (incluso con pérdida de rondas de Draft) a la franquicia basándose en la constitución de la liga y argumentando que están tomando decisiones que van en contra del interés general de la misma.

Dentro de la constitución de la NBA, y como explicaba recientemente Michael McCann en Sports Illustrated, dentro de su artículo 13(g), se llega a decir incluso que “cualquier intento de perder voluntariamente o intentar controlar el marcador” de un partido de una manera que afecte negativamente puede llevar a la expulsión del dueño de la franquicia de la NBA. Adam Silver podría apoyarse en los artículos 24 (poder para “tomar cualquier decisión sin apelaciones que vaya en los mejores intereses de la Asociación) y 35ª (capacidad con suspender indefinidamente o multar hasta con $1 millón a cualquier miembro no jugador de una franquicia que sea culpable de una conducta en detrimento de la NBA) para ampliar estas sanciones.

Dell Demps, general manager de los Pelicans, aseguró en un comunicado que la franquicia “quiere preservar la integridad del juego y alinear su organización con las normas de la NBA”.

¿Por qué no actúa en otros casos?

Al conocerse esta situación inevitablemente tenemos que pensar en los casos en los que la NBA no ha ejercido (y no está ejerciendo actualmente) esta política. Por ejemplo, a principios de la temporada los Houston Rockets y Carmelo Anthony decidieron separar sus caminos indefinidamente hasta encontrar a un equipo interesado en un traspaso. Lo mismo ha pasado con los Cleveland Cavaliers y J.R. Smith. También con los Memphis Grizzlies y Chandler Parsons. ¿Qué diferencia a estos casos del de Davis?

Por normativa, la NBA podría obligar a ambas partes como lo ha hecho con los Pelicans. Sin embargo, ninguno de estos jugadores tiene el nivel de importancia de Anthony Davis en la NBA. Quizás Carmelo lo tuviese en su día, pero ahora no. No se puede argumentar que estos equipos estén jugando a perder al no dar minutos a esos jugadores. De hecho, alguien con mala baba podría argumentar que los tres tendrían más opciones de perder si jugasen Carmelo, Parsons y Smith. Además se trata de un acuerdo mutuo entre jugador y franquicia, algo que con Davis y los Pelicans no parece ser así.

Quizás la situación más parecida que hayamos visto fue aquella ocasión en la que la NBA sancionó a los San Antonio Spurs y a su entrenador Gregg Popovich con $250.000 por dar descanso a jugadores sanos. Ocurrió en noviembre de 2012, y el entonces comisionado David Stern tomó esta decisión después de que Popovich decidiese dar descanso Tim Duncan, Manu Ginobili, Tony Parker y Danny Green en un San Antonio Spurs vs Miami Heat (con el Big 3) televisado nacionalmente.