Los Lakers ya tienen técnico. ¿Por qué eligen a Frank Vogel y cuál es su estilo?

Foto: Abbie Parr/Getty Images

A la tercera, los Lakers tienen técnico. Después de que el primer candidato (Monty Williams) prefiriese los Suns y el segundo (Tyronn Lue) rechazase la propuesta, la franquicia ha acordado que su banquillo sea para Frank Vogel, según reseñaba Adrian Wojnarowski en ESPN.

Vogel no entrenó la pasada temporada en la NBA pero sí las siete anteriores, con resultados muy distintos. En Indiana (2011-16) fue capaz de crear un equipo muy competitivo, que alcanzó dos veces las Finales de la Conferencia Este (2013 y 2014), gracias a un poder defensivo sobresaliente. En ambas, curiosamente, tuvo como verdugo a LeBron James.

Por el contrario, en Orlando (2016-18) no fue capaz de acelerar el proceso de reconstrucción del equipo y su identidad defensiva tampoco cuajó. En ninguno de sus dos cursos el bloque llegó a las 30 victorias ni superó la media defensiva de la NBA.

Vogel es un técnico de la vieja escuela, que antepone el orden a lo creativo y, como reseñamos, de especial gusto por la destrucción rival, mucho más cómodo en un baloncesto pausado y de control. Los Lakers tuvieron un inicio defensivo prometedor esta temporada pero su segunda fase de curso atrás fue más pobre. Con Vogel parecen enfocados a reforzar ese poder. El problema, no obstante, puede estar también en ataque, donde el equipo cerró la campaña con el séptimo peor dato de la Liga.

No obstante a su lado los Lakers han optado por situar a Jason Kidd, que tomará el cargo de primer asistente de Vogel. El que fuera mítico base, con cinco años de experiencia en banquillos NBA (primero en Brooklyn y los cuatro siguientes en los Bucks), debe ejercer como contrapunto y, además, su llegada parece más vinculada a la conexión con la plantilla.

A pesar de ser destituido en Milwaukee el curso pasado, Kidd era bastante querido por el vestuario en los Bucks, con Giannis Antetokounmpo a la cabeza. Kidd coincidió con LeBron James en la selección estadounidense y además puede tomar un papel de mentor de Lonzo Ball en la franquicia.

A falta de saber cómo resuelven los Lakers una agencia libre decisiva para su futuro a corto y medio plazo, el banquillo ya tiene inquilino y principal ayudante. Una pareja con pedigree para iniciar el asalto a los playoffs tras la primera aventura fallida con LeBron James en Los Angeles.