Los Philadelphia 76ers han convertido en un año un proyecto en crecimiento en uno obligado a ganar desde ya. En su primera campaña con exigencia real, los 76ers vieron cómo Kawhi Leonard les eliminaba sobre la bocina en el séptimo partido de las Semifinales de Conferencia del Este.

La gran apuesta de Elton Brand 

Esta ha sido la primera temporada de Elton Brand al frente de la toma de decisiones en los Philadelphia 76ers, y no podemos decir que el ex jugador haya pecado precisamente de timidez en sus primeros movimientos.

Jimmy Butler llegó con dudas por su fama de crear tensión en los vestuarios, pero a la hora de la verdad, en los Playoffs, posiblemente haya sido el mejor sixer o al menos el más consistente. Tobias Harris fue considerado una adquisición más en consonancia con el bloque, encajando mejor desde el principio y probablemente siendo una pieza más cómoda de mantener a largo plazo, pero dando un rendimiento de menor calibre en los momentos más calientes de la temporada.

La presión se ha multiplicado sobre los jugadores, y también sobre el entrenador. Brett Brown ha sido ratificado de cara a la próxima temporada, y tiene contrato hasta la 2021-22, con lo cual parece un puesto seguro. Pero si la apuesta deportiva es mayor y los resultados no acompañan, ya sabemos quién suele ser el primer cabeza de turco en estas situaciones.

El proceso de Sam Hinkie acabó. Colangelo inició su final, y Brand lo ha finiquitado. No quedan ya apenas activos de aquella etapa de acaparación de piezas de mercado, y el bloque que tienen ahora los 76ers es lo que han conseguido con ello.

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¿Qué pasa si no siguen Butler y/o Harris?

Desde un punto de vista de control de activos los Philadelphia 76ers, lo que la mayoría habíamos entendido desde que hicieron los traspasos es que se habían colocado en una situación complicada. Casi podríamos decir que estaban entre la espada y la pared (y no, cuando estás en esa situación no vale simplemente con coger la espada). En cierta manera, los Sixers estaban casi obligados a hacer todo lo necesario para que se queden tanto Jimmy Butler como Tobias Harris.

Esto parecería lógico desde un punto de vista deportivo, pero es que desde la faceta económica hay tres caminos que seguir: renovar a los dos y mantener el bloque con otros pequeños retoques; renovar a uno de los dos y no contar con suficiente espacio salarial como para hacer otra incorporación importante; o no renovar a ninguno de los dos y tratar de dar la sorpresa utilizando el espacio salarial para convencer a alguna de las estrellas del mercado de agentes libres. Veamos el detalle de cada opción en orden inverso:

3. Dejar marchar a Harris y Butler e ir a por otra estrella. La más arriesgada de las tres. Salvo que tengas por adelantado el “sí” de esa nueva estrella, puedes perder a los dos jugadores y quedarte sin opciones de cazar a otro de su nivel. ¿Es más, cuántos jugadores hay realmente este verano por los que merezca la pena el riesgo? ¿Durant y Leonard? ¿Irving? ¿Kemba? ¿Cómo encajarían estos dos últimos con Ben Simmons? Técnicamente los Sixers podrían renunciar a todos sus agentes libres, firmar a un jugador por el máximo y aún tener unos cuantos millones para intentar otra incorporación de nivel medio. Con el bloque actual jugaron de tú a tú con los Raptors, pero Brand ya ha demostrado que no le tiembla la mano a la hora de tomar decisiones arriesgadas.

2. Los 76ers también podrían renovar a uno de sus dos agentes libres más importantes, Tobias Harris o Jimmy Butler, y ver cómo el otro se marcha, ya sea por una decisión de la misma franquicia o porque le ofrecen una mejor oportunidad en otra parte. En ese caso tendrían entre 22 y 26 millones, dependiendo de quién de los dos se quede y de otras decisiones (como mantener o no a JJ Redick), para buscar un reemplazo. No sabemos cómo se desarrollará el mercado, pero eso en principio podría valer para un jugador de un nivel algo inferior al de Tobias Harris, o para dos piezas diferentes de valor medio, con menos nombre pero que ayuden a apuntalar el proyecto.

1. Lo que haría un general manager clásico sería, sin duda, intentar mantener a Tobias Harris y Jimmy Butler, aunque sea simplemente por una cuestión de percepción de gestión de activos. Por Butler Elton Brand dio a Robert Covington, Dario Saric y una 2ª ronda. Por Tobias Harris dio a Wilson Chandler, Landry Shamet, dos primeras rondas y dos segundas rondas. Hace menos de un año de ambos movimientos, y dar esos activos para luego ver marchar al jugador unos meses después es algo que escamaría a cualquier GM. La pregunta es: ¿es Elton Brand ese tipo de GM?

En definitiva, aunque el camino sencillo sea mantener el bloque e intentar añadir piezas complementarias más adelante, y cualquier GM medio probablemente optase por retener a Harris y Butler para no haber dado todo lo que dieron por ellos en vano, los Philadelphia 76ers tienen una mayor flexibilidad este verano que la que habíamos previsto muchos en un principio.

 

El elefante en la habitación: Ben Simmons

Pongamos por delante los datos en frío:

  1. Ben Simmons cumplirá 23 años el próximo 20 de julio.
  2. Ben Simmons cobrará $8,113,930 la próxima temporada y será agente libre restringido en el verano de 2020.
  3. Ben Simmons ha visto cómo su producción se desplomaba al llegar los Playoffs en dos años consecutivos.
  4. Ben Simmons es uno de los 5 mejores jugadores más jóvenes de 25 años de la liga en diferentes estadísticas de agregación y valor global de rendimiento.

Hacer una valoración justa sobre Ben Simmons es algo complejo y que requiere poner todos los elementos sobre la mesa. Para empezar, su calidad como jugador de baloncesto es extraordinaria. Su visión de juego y toma de decisiones está en la élite entre jugadores de su rango de edad. Es alto, es movil, es fuerte, puede defender diferentes posiciones. Es tan polivalente que algunos empiezan a defender incluso que Ben Simmons es un pívot, no un base.

Pero luego está lo de los triples. Y lo de los Playoffs, que está muy relacionado con lo de los triples. Simmons ha intentado 17 triples en su carrera en la NBA, y no ha metido ninguno de ellos. En dos años en Playoffs (22 partidos) todo se reduce a un único intento, que también falló. ¿Hasta qué punto es posible el éxito de un equipo en la lucha por el anillo cuando su principal creador es un agujero negro desde la larga distancia, hasta tal punto que el rival puede cerrarse en la zona o dejarle libre de marca sin problema?

Posible es, y no en vano Philadelphia ha estado a un paso de las Finales de Conferencia, pero se necesita una composición de la plantilla hecha a su medida. Como se ha hecho en Milwaukee con Giannis Antetokounmpo, podríamos decir, pero al menos el griego lo está intentando desde lejos (2.8 triples intentados por partido este año, aunque sea solo con un 25% de acierto). Que Simmons ni siquiera intente lanzar triples y que su porcentaje de tiros libres de carrera sea un triste 58,3% es un agujero demasiado grande en su juego, uno que le convierte en vulnerable, que hace posible tratarle como a un jugador del montón.

“Creo que Ben Simmons es un gran jugador en transición. Una vez que le frenas para que juegue en media pista, creo que es un jugador medio en eso”, dijo Jared Dudley durante la serie de Playoffs entre Brooklyn Nets y Philadelphia 76ers. “Es un jugador que cuando coge velocidad es una mole, así que tienes que tener a dos tipos con él. Así que hay que quitarle las canastas fáciles. Si te coge desprevenido, haz falta. Que meta los tiros libres. Aunque lleve 4 de 4, sigue haciendo falta. Las probabilidades te lo dicen con su porcentaje de tiros libres…”

Esas palabras de Dudley, que crearon una polémica entre los dos equipos durante los Playoffs y que Simmons se quitó de encima con un simple “venga ya, es Jared Dudley quien lo dice”, están llenas de verdad. Porque mientras Simmons sea incapaz de meter triples y meta menos del 60% de sus tiros libres, eso significará que será vulnerable, relativamente fácil de desmontar, especialmente en los Playoffs.

No es descartable que Simmons empiece a mejorar su lanzamiento exterior con el tiempo, pero no hemos visto ninguna indicación de ello. De hecho en su segundo año ha intentado aún menos triples que en el primero. Más que evolución, parece haber involución. ¿Hasta el punto en el que los Sixers se vean obligados a tomar una decisión drástica? Quién sabe, pero parece haber dos opciones: construir la plantilla para compensar las carencias de Ben Simmons a pesar de que el mejor jugador del equipo sea Joel Embiid, o construir la plantilla sin Ben Simmons, con lo que se pueda conseguir por él. Cualquier camino intermedio serán medias tintas.