Las franquicias de la NBA también han hecho su lista de deseos para los Reyes Magos. ¿Recibirá alguna de ellas lo que ha pedido?

Atlanta Hawks: Que los tanques de sus rivales sufran averías. Los Atlanta Hawks han puesto bases para su reconstrucción con Trae Young, John Collins y alguna pieza interesante como Kevin Huerter, pero siguen necesitando más talento top a través del Draft. La competencia de tanques en el Este es dura, con los Suns sumándose desde el Oeste. Ahora mismo tendrían los picks 5 y 12 (Dallas), lo cual no está mal pero no era lo esperado al principio de la temporada.

Boston Celtics: Que Jaylen Brown encuentre el camino. Ya hemos visto en los últimos partidos a un Brown más efectivo que en la primera mitad de la temporada, pero aún le queda camino por delante para regresar a lo demostrado la temporada pasada. De entre todos los jugadores de los Celtics, y exceptuando aún a Hayward por estar regresando de su lesión, Brown es de los que más ha sufrido el cambio a esta temporada.

Brooklyn Nets: Que el nivel de Rodions Kurucs sea real. El letón está promediando 9.7 puntos y 4.3 rebotes en sus últimos 10 partidos, dejando también numerosas muestras de su potencial. Está cerca de cumplir 21 años y si se confirma que puede mantener este nivel durante su temporada rookie, los Nets habrán dado con otra prometedora pieza de futuro.

Charlotte Hornets: Un traspaso para Nicolas Batum. Según Sporting News, los Charlotte Hornets han dicho a otras franquicias que estarían dispuestas a meter a Frank Kaminsky en un traspaso en el que les quiten a Batum y sus dos años y 52$ millones restantes. Supongo que la respuesta en las otras franquicias habrá sido un silencio de desconcierto, al ser Kaminsky un jugador útil pero, desde luego, no lo suficiente como para comerte el contrato de Batum.

Chicago Bulls: Los fans de los Bulls llevan años pidiendo una gerencia nueva, pero parece que no consiguen que su deseo se convierta en realidad. Al menos si podrían dejar de alargar la agonía con Jabari Parker, un experimento estrepitosamente fallido y que ahora mismo solo hace daño a ambas partes (Jabari está cobrando $20 millones esta temporada pero más vale que ahorre, porque su futuro es incierto).

Cleveland Cavaliers: ¿Otro número 1 del Draft? Sería muy injusto que los Cleveland Cavaliers se llevasen de nuevo el número 1 del Draft, pero todos hemos tenido algún amigo al que los Reyes le han traído siempre lo que han querido.

Dallas Mavericks: Más minutos para Maxi Kleber. Regresó Dirk Nowitzki a las pistas, y la consecuencia negativa fue la que muchos nos esperábamos, que sus minutos salieran casi en su totalidad de los que estaba disputando Maxi Kleber. A pesar de ser uno de los mejores defensores del equipo y tener los mejores números de impacto de entre sus compañeros, Maxi se encuentra ahora por detrás de Dirk y Dwight Powell en la rotación. Free Maxi Kleber.

Denver Nuggets: Que no sea un sueño. Estamos ya en 2019, y los Denver Nuggets continúan en lo alto de la clasificación de la Conferencia Oeste a pesar de haber sufrido unas cuantas lesiones de jugadores importantes ya. Todo gira alrededor de Nikola Jokic, quien ahora mismo debería ser por méritos propios uno de los mayores candidatos al MVP.

Detroit Pistons: Un lanzador exterior. Los Detroit Pistons son un equipo muy poco convencional, que juega con dos hombres altos y cuyo juego ofensivo nace sobre todo desde Blake Griffin. Pero no es casualidad que tengan uno de los peores ataques de la NBA, sufriendo también el peor porcentaje de acierto exterior de la liga. No estaría mal tener a alguien capaz de meter desde la larga distancia.

Golden State Warriors: Que Draymond Green recupere su nivel ofensivo. Probablemente todos los problemas de los Warriors no importen a la hora de la verdad y consigan un anillo más, pero los problemas que está teniendo Green en la parcela ofensiva dan un punto débil que los rivales intentarán explotar.

Houston Rockets: Salud para Chris Paul, descanso para James Harden. Y ambas parecen igual de improbables. Ya hemos visto suficiente en los últimos años como para saber que Paul nunca goza de plena salud a la hora de la verdad, y eso tiene como consecuencia que se multiplique la carga de Harden, quien volverá a llegar a Playoffs con la lengua fuera. Lo del contrato de Chris Paul es mejor ni mencionarlo.

Indiana Pacers: Un poquito más de atención. Los Indiana Pacers están por segundo año consecutivo en la zona noble de la Conferencia Este, y parecen un equipo a tener en cuenta también de cara a los Playoffs. Por eso sus aficionados no lo entienden: “¡por qué no se habla más de los Indiana Pacers!”. Aquí tenéis un poquito de atención. Nos volvemos a ver en abril.

LA Clippers: Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi.

Los Angeles Lakers: ¿Podemos dejarnos de tonterías y echar el resto ya por Anthony Davis? Los Boston Celtics no pueden hacer un traspaso por Davis hasta el verano. Los Pelicans están en serio riesgo de quedarse fuera de Playoffs. Una oferta seria con Lonzo, Ingram o lo que haga falta y fuera tonterías. El intento de hacerse con un jugador que va a ser candidato al MVP durante la próxima década debe llegar antes de que se cierre el mercado de traspasos (y de que Danny Ainge pueda meter baza).

Memphis Grizzlies: Un poco de aire para un globo que se desinfla. Los Grizzlies comenzaron bien la temporada, y rápidamente nos apresuramos a declarar que estaban de vuelta. No tan rápido. Ahora estamos viendo que no es oro todo lo que reluce, que se va notando la edad de sus estrellas, a la plantilla le sigue faltando profundidad y no se atreven aún tampoco a soltar la correa al joven Jaren Jackson Jr. Recientemente incluso se vieron puñetazos en un entrenamiento.

Miami Heat: Un poco de regularidad. No sabes a qué Miami Heat te vas a encontrar en cada noche, aunque últimamente hemos visto en más ocasiones a la versión buena. Y esa es la que van a necesitar mantener a partir de ahora, porque solo los Brooklyn Nets tienen un calendario restante más complicado en lo que resta de temporada en la Conferencia Este.

Milwaukee Bucks: Que los dueños preparen la chequera. Los Milwaukee Bucks cada vez están más compenetrados alrededor de su estrella, pero este próximo verano terminan contrato Khris Middleton, Eric Bledsoe, Brook Lopez y Malcolm Brogdon. Aunque sea solo para mantener el bloque va a tocar hacer un buen desembolso de millones, y más vale que lo hagan, porque no conviene dar a Giannis la imagen de que no se quiere gastar lo suficiente para ser un contender.

Minnesota Timberwolves: Borrón y cuenta nueva con Andrew Wiggins. Él y Jabari Parker, los dos primeros seleccionados de su camada, parecen gafados. Wiggins tendría que dar un cambio enorme y evolucionar en gran medida para cambiar su percepción. Y los Wolves está claro que no obtienen de él lo que esperaban por su contrato. Habrá alguna franquicia que confíe aún en Wiggins en la liga.

New Orleans Pelicans: Que Nikola Mirotic vuelva pronto, y lo haga convertido en la reencarnación del Dirk Nowitzki de 2011, porque si no podemos tener un gran problema entre manos. Los Pelicans son penúltimos del Oeste a cuatro partidos de los puestos de Playoffs. Los rumores entorno a Anthony Davis empiezan a intensificarse. Los nervios crecerán con cada día que pasen lejos de las plazas de honor del Oeste.

New York Knicks: Zi-on William-son 👏👏👏👏👏 Zi-on William-son 👏👏👏👏👏Zi-on William-son 👏👏👏👏👏 Zi-on William-son 👏👏👏👏👏 Zi-on William-son 👏👏👏👏👏

Oklahoma City Thunder: Tranquilidad. Seguir volando bajo el radar hasta que llegue la post temporada. Que Paul George continúe a este nivel altísimo. Y que Andre Roberson regrese en algún momento. Porque si ahora mismo los Thunder son ya un equipo temible en defensa (a destacar el esfuerzo que esta vez sí que está poniendo Russell Westbrook en esta faceta), con Roberson de vuelta pueden ser un problema para cualquiera.

Orlando Magic: Un base. Con Steve Clifford los Magic son algo mejores de lo que esperábamos en un principio, pero por ahora no lo suficiente como para ocupar puestos de Playoffs a pesar de la gran temporada de Nikola Vucevic. Cuentan con piezas en las alas y en la zona, pero aún no disponen que alguien que dirija el show de manera fiable. Seguro que en las oficinas tienen una pizarra con los nombres de todos los bases que pueden salir al mercado antes del trade deadline.

Philadelphia 76ers: Un trankimazin para Jimmy Butler. En esta ocasión parece que Butler ha chocado con Brett Brown por el rol que tiene, después de protagonizar una salida forzosa de los Minnesota Timberwolves y de tener también sus más y sus menos con los Chicago Bulls. Cada situación tiene sus motivos, pero la percepción que empieza a crearse es la de que Butler es un problema allá donde va. Seguramente lo problemático es su alto nivel de exigencia: el mismo esfuerzo de élite que se exige a sí mismo se lo exige también al resto… y nunca van a estar a su altura.

Phoenix Suns: Balones para DeAndre Ayton. El premio al mejor rookie del mes de diciembre en el Oeste volvió a recaer en manos de Luka Doncic. Algunos pensábamos que Ayton tendría alguna oportunidad gracias a su gran rendimiento en las últimas semanas, pero le penalizó lo mismo que hará que no pueda disputarle el premio al rookie del año: el nivel de su equipo y sus victorias. Lo más curioso es que quizás ganarían más partidos si le dieran galones de verdad, porque sus números están llegando sin ser realmente un foco del ataque de los Suns. Claro que ahora mismo tampoco les interesa ganar demasiado.

Portland Trail Blazers: Un revulsivo. He aprendido de mi error, no volveré a dejar a los Blazers fuera de mis predicciones de Playoffs como hice al principio de la temporada, pero tampoco parece que sean mejores que hace un año. Lillard y McCollum siguen siendo uno de los mejores backcourts de la liga, Nurkic es un interior sólido, tienen buenas piezas de rotación… pero les falta algo más.

Sacramento Kings: Continuidad. Que Vivek y Divac no toquen nada. Dejar a Fox, Hield y Bogdanovic crezcan juntos. Tratar de equilibrar la competitividad con ver también lo que tienen en Marvin Bagley o Harry Giles. Pero, sobre todo, continuidad. Paciencia. Que este verano van a tener espacio salarial y con Vivek y Divac los millones los carga el diablo.

San Antonio Spurs: Encontrar la fuente de la juventud y que Gregg Popovich se bañe en ella. Que nunca se marche. Porque aunque le des una plantilla atípica, es capaz de ir en contra de la ciencia y convertirla en un gran ataque.

Toronto Raptors: Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi. Kawhi.

Utah Jazz: Salud y calma. Había gente dispuesta a pulsar el botón del pánico con los Utah Jazz cuando se encontraban penúltimos del Oeste hace un par de semanas, pero todo tenía su lógica. Los Jazz se habían enfrentado al calendario más complicado de toda la NBA, jugando también muchos más partidos fuera de su pista que en casa. Ahora se va a dar la vuelta a la tortilla: los de Snyder, que ya están décimos, tienen por delante el calendario más fácil de la NBA de aquí al final de la temporada regular. Parece cuestión de tiempo que regresen a los puestos de Playoffs.

Washington Wizards: Poner a punto el tanque. Los Wizards están estancados. Y, lo que es peor, apenas tienen margen de maniobra especialmente con el contrato de John Wall. Por eso, la lesión de Wall debe verse como una oportunidad: la ocasión perfecta para dar la temporada por perdida, reservar lo máximo posible a Bradley Beal y tratar de obtener el mejor pick de Draft que se puedan encontrar. Si tienen suerte en la lotería y en la elección, esta puede ser la forma de conseguir a alguien que les ayude a salir de su agujero.

¿Traerán los Reyes Magos lo que hemos pedido para cada franquicia? Tendremos que esperar para saberlo.