No está siendo una temporada fácil para Anthony Bennett. Un acontecimiento tan positivo como ser elegido como número uno del Draft lleva asociado un peso extra que no todos los jóvenes son capaces de soportar. Canalizar ese éxito y que suponga un efecto positivo requiere una fuerte mentalización. Y no todos la tienen.

Sirve como mejor ejemplo precisamente el más reciente, el caso del canadiense, con una temporada de estreno plagada de sombras, incluso de crueldad hacia su figura. No sólo en lo colectivo, por la decepcionante campaña de los Cleveland Cavaliers, sino sobre todo en lo individual, ya que Bennett por momentos ha parecido incluso haber olvidado todo lo que hizo de él uno de los proyectos más sugerentes de su generación. Se convirtió en caricatura y objeto de burla.

Sin embargo Bennett, que promedia 3 puntos y 2.4 rebotes en poco más de 11 minutos de acción por partido, ha recibido en las últimas fechas muestras de apoyo por parte de jugadores de peso en la Liga, rivales de renombre, que le animan a abandonar la mala dinámica. “Carmelo Anthony, Tyson Chandler y Vince Carter me provocaron durante el partido, pero al terminar me animaron, me comentaron que tuviese la cabeza arriba”, expresa Bennett en declaraciones al diario ‘Beacon Journal’ de Ohio. El acercamiento ha tenido lugar durante la reciente gira de partidos a domicilio de Cleveland, ante Knicks, Rockets y Mavericks.

El apoyo moral de jugadores de prestigio en la competición, su interés por tranquilizar al joven y que encuentre oportunidad para desplegar por fin su talento, hace que el canadiense vaya encontrando, poco a poco, la calma necesaria como para sentirse de nuevo jugador. “Estoy más relajado ahora mismo, sólo quiero salir a la cancha y jugar. Antes estaba constantemente pensando, preocupado por cometer muchos errores pero ahora estoy más liberado, salgo a competir y darlo todo”, reseña Bennett.

El ala-pívot de los Cavs se ha convertido recientemente en el segundo jugador elegido como número uno del Draft que no es seleccionado en su año de debut para disputar el encuentro de Rookies del All-Star Weekend. El único caso previo es el de alguien expuesto como un habitual ejemplo de carrera muy por debajo de lo esperado: Kwame Brown, número uno del Draft de 2001. Para Bennett, no obstante, aún hay esperanza de levantar vuelo. Su principal obstáculo hasta el momento ha estado en su propia mente, tiempo tiene para solucionarlo.