Klay Thompson lo ha vuelto a hacer. De nuevo a su forma.

Meter 43 puntos sin tiros libres es complicado. Pero desde luego en la NBA hay jugadores capaces de lograrlo. Lo que no está tan al alcance es meter esos 43 puntos… teniendo solo cuatro acciones de bote (el llamado ‘dribble’) en esos lanzamientos. Es decir comportarse como un arma prácticamente automática que recibe, tira y anota. Eso es lo que ha hecho Klay en la victoria de los Warriors ante los Knicks (122-95).

Thompson se fue a 43 puntos, con 18/29 en tiros de campo, siendo de ellos 7/16 en triples. Llegaron así:

¿Qué hay detrás de la salvaje actuación?

  • Solo tocó el balón 53 veces en todo el partido. Es decir cada vez que recibió el balón es como si sumase automáticamente 0.81 puntos al marcador.
  • Como se aprecia en el vídeo, solo tiene cuatro acciones de bote en los tiros.
  • 20 de sus tiros fueron liberados: anotó 11.
  • 9 de sus tiros fueron ‘contestados’: anotó 7.

Su carta de tiro en el encuentro:

No es la primera vez que el jugador de los Warriors logra algo extraordinario con pocos botes. Hace un par de años anotó 60 puntos… en menos de 30 minutos y con solo 11 botes, como explicábamos aquí.

Una máquina de anotar, que no necesita ni entrar mucho en contacto con el balón… ni tampoco botarlo. Espectacular.