NBA

Mike Budenholzer pone firmes a los Bucks: las claves del gran inicio de temporada de Milwaukee

noviembre 5, 2018

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Los nuevos y remodelados Milwaukee Bucks parece que han llegado para quedarse. El Simple Rating System de Basketball-Reference, una fórmula que tiene en cuenta los resultados y la dificultad del calendario que se ha tenido, les coloca como primeros en lo que llevamos de NBA por delante de Golden State y Toronto Raptors. Ya no están invictos, y tendrán mejores y peores momentos a lo largo de la temporada. Pero los cambios que han hecho bajo las órdenes de Mike Budenholzer son estructuralmente profundos, y destinados para sacar lo mejor de ellos.

Vamos a ver en qué consisten estos cambios desde el punto de vista ofensivo y defensivo.

El ataque

Uno de los primeros puntos de énfasis de Mike Budenholzer en su llegada a los Milwaukee Bucks ha sido la reconversión del ataque. Es cierto que los mayores problemas de los Bucks en las dos últimas temporadas estuvieron en el otro lado de la cancha, en una defensa que estaba muy por debajo de lo que se podía esperar de ella, pero el ataque dependía casi por completo de la inspiración de Giannis Antetokoumpo, y Bud decidió darle unos retoques. Los primeros resultados son evidentes.

Los Milwaukee Bucks lanzaron 24.7 triples por partido la temporada pasada. En números avanzados, esto suponía que el 24.7% de sus intentos eran triples, cifra que les colocaba como tercer equipo que menos triples intentaba de la liga, solo por delante de Minnesota Timberwolves y New York Knicks. Este año ya estamos viendo un incremento muy marcado en el uso del triple. Los Bucks están promediando 41 lanzamientos de tres por encuentro, lo que supone un 38.3% de todos sus intentos. Solo Houston Rockets y Boston Celtics lanzan un mayor porcentaje de triples de ellos.

De una temporada a otra, los Milwaukee Bucks han pasado de ser el tercer equipo por la cola en porcentaje de triples intentados, al tercero “por la cabeza”. Un cambio radical y totalmente planificado desde julio con las llegadas de Ersan Ilyasova y Brook Lopez (a quien aquí consederábamos uno de los fichajes infravalorados del verano). Casi en todo momento hay cuatro jugadores acompañando a Antetokoumpo capaces de ser una amenaza desde la línea de tres puntos, y eso abre todas las líneas. Incluso el mismo Giannis está intentando más triples que nunca… con un pobre resultado, eso sí.

Aquí podemos comparar el cuadro de zonas de lanzamiento de los Bucks de esta temporada (izquierda) con el de la temporada pasada (derecha) cuando llevaban la misma cantidad de partidos que ahora. Cuanto más rojo hay, más se utiliza esa zona. Se puede apreciar la diferencia de concentración de puntos en la media distancia, especialmente en la zona de la bombilla.

 

Pero la remodelación del ataque no consiste solo en abandonar por completo la media distancia y en el aumento en el ritmo de juego (han pasado de 97.16 posesiones por partido a 106.11) En resumidas cuentas, podríamos decir que es que ahora sí que tienen algo parecido a un sistema ofensivo. Mientras que bajo la dirección de Jason Kidd el ataque se basaba demasiado en la creación en el uno contra uno y en el aclarado de Giannis Antetokoumpo, este año estamos viendo más involucrado al resto del equipo, incluso con el griego firmando un porcentaje de uso altísimo, por encima del 34%.

¿Cómo puede mantener un uso tan elevado y al mismo tiempo estar más involucrados el resto de sus compañeros? Porque el sistema de Budenholzer hace un esfuerzo por sacar a Giannis más a menudo de su faceta creadora para meterle en un papel de ejecutor. Estamos viendo dos Antetokoumpos: el que conocemos de temporadas pasadas, que recibe o sube el balón e intenta crear con un bloqueo o un aclarado; y el que está jugando sin balón, aprovechando las salidas en transición, participando en un sistema en el que puede explotar sus capacidades con precisos cortes a canasta o aprovechando la ventaja de recibir el balón en carrera tras salir de un bloqueo.

El Giannis que mejor está funcionando hasta ahora es este último, y los Bucks con él, mientras que cuando regresa al papel de creador clásico en aclarado de la era Kidd, aunque en muchas ocasiones consiga crear una canasta porque es así de bueno, no funcionan tan bien ni él ni el equipo, como sucedió en la peor fase del partido que perdieron contra los Celtics.

Y hay vida más allá de Giannis. Porque Khris Middleton está superando las expectativas incluso de aquellos que más hecho campaña por él en las últimas temporadas. Hay muy pocos jugadores en la NBA capaces de anotar de una manera tan eficiente como él y compaginarlo con una defensa excelente contra escoltas y aleros rivales. Middleton hace tiempo que se salió ya del molde de 3+D para ser mucho más. Su porcentaje de acierto en triples tarde o temprano bajará del 50%, pero esta bien podría ser la temporada en la que reciba el honor de ser All Star por primera vez. Tiene 27 años aún, y será un agente libre codiciado en verano.

Malcolm Brogdon parece recuperado de una temporada sophomore muy irregular. Eric Bledsoe no es el anotador explosivo de antaño, pero mantiene una buena actitud defensiva y ratio asistencias / pérdidas muy positivo. Y todos los hombres altos son una amenaza exterior, desde Brook Lopez hasta Ersan Ilyasova, pasando por John Henson (que está en un 40% en triples).

Todo lo anterior consigue dos objetivos: uno, que haya alternativa al sistema que hacía que todo estuviera en manos de Giannis. Dos, que ya que mucha responsabilidad va a continuar estando en las manos del griego, las piezas que tenga alrededor sean capaces de aprovecharlo al máximo.

La defensa

Aunque el sistema ofensivo de los Bucks esté más afinado, lo que de verdad llama la atención es el salto defensivo que parecen haber dado. Milwaukee ha tenido un equipo de altura y con gran envergadura en los últimos años que estaba llamado a ser todo un problema para los ataques rivales, pero durante las dos últimas temporadas fue todo lo contrario, uno de los grandes fracasos de Jason Kidd.

Budenholzer ha bajado el nivel de agresividad en las líneas de pase de los Bucks, y eso les está ayudando a ser más compactos. Está utilizando la envergadura de sus jugadores para sacar al rival de las zonas más efectivas (son 2º en la NBA en lanzamientos de rivales en el aro y 5º en las esquinas, según datos de Cleaning the Glass), enviándoles a la media distancia y sacrificando el robo por el camino. El año pasado Milwaukee promedió 9 robos por cada 100 posesiones como conjunto, tercera mejor marca de la NBA, pero estuvieron por debajo de la media en rating defensivo (18º). Esta vez han cambiado las tornas: los Bucks han reducido a 5.8 los robos que logran por cada 100 posesiones, cuarta peor marca de la NBA, pero a cambio firman en estos momentos el segundo mejor rating defensivo de la liga solo por detrás de los Boston Celtics.

Rating defensivo en los últimos años
2015-16 – 107.8 (23º)
2016-17 – 108.7 (19º)
2017-18 – 109.1 (18º)
2018-19 – 100.1 (2º)

No solo es que los Bucks hayan reducido el nivel de riesgo para solidificar su defensa, reducir su agresividad en las líneas de pase también les ha ayudado a reforzar el rebote defensivo, el complemento imprescindible para cualquier defensa de élite que se precie.

Este del rebote defensivo es un punto en el que la trayectoria tanto del equipo como del entrenador no invitaba a ser optimista. En sus cuatro temporadas anteriores, los equipos de Budenholzer habían terminado casi siempre entre los 10 peores reboteadores de la NBA, y la historia reciente de los Milwaukee Bucks en el rebote defensivo es un auténtico drama.

Clasificación reciente en porcentaje de rebote defensivo:
2011–12: 28º
2012–13: 27º
2013–14: 29º
2014–15: 26º
2015–16: 30º
2016–17: 28º
2017–18: 30º
2018–19: 6º

El nuevo planteamiento defensivo de los Bucks conduce a los rivales a la media distancia, con los pupilos de Bud manteniéndose más cerca de la canasta y colaborando en conjunto en la tarea del rebote. Y todo ello lleva a una defensa en general mucho más eficiente.

Todo lo que analizamos en este punto de la temporada es susceptible de mejorar o empeorar una vez que vayan pasando los partidos y la muestra sea cada vez más grande. Lo que no cambiarán son las modificaciones introducidas por Budenholzer, ajustes hechos con miras a que los Milwaukee Bucks puedan soñar con luchar por estar en lo más alto de la Conferencia Este. 

Imagen de portada: ClutchPoints