Nikola Jokic está siendo uno de los jugadores más destacados de la temporada. Los Nuggets lideran el Oeste y el serbio ejerce como jugador principal del equipo, especialmente en ataque donde destaca por un aspecto especial: su genialidad en la dirección.

¿Hasta qué punto lo es?

Solo dos pívots en la historia NBA han promediado al menos 6 asistencias por partido durante toda una temporada: Wilt Chamberlain (1967 y 1968) y Nikola Jokic (2018 y, de seguir así, 2019). Chamberlain lo logró con 30 y 31 años respectivamente, pero el jugador de los Nuggets fue capaz de hacerlo el pasado curso… con 23. Esta va camino de repetir y hablamos de solo su cuarta campaña NBA.

El serbio está promediando 7.6 asistencias durante el curso actual, una cifra espectacular para un interior que, en realidad, ejerce como generador de juego a tiempo completo.

Las cifras respaldan a Jokic como uno de los interiores que más influencia ha tenido con el pase. Pero el catálogo de recursos le pone en un escalón incluso superior. En la NBA han existido fantásticos pívots pasadores, desde Bill Russell a Marc Gasol, pasando por Kareem Abdul-Jabbar, Wes Unseld, Bill Walton, Vlade Divac o Arvydas Sabonis, entre otros.

¿Puede llegar a ser Jokic, uniendo las cifras con su repertorio creativo (tanto en visión como en ejecución), el mejor pívot pasador de la historia NBA?