Chandler Parsons. Los Grizzlies lo ficharon en 2016 con un contrato de cuatro años y 94 millones de dólares, pero desde ese momento solo ha podido jugar 73 partidos. El jugador ha hablado para  Commercial Appeal

“La parte más confusa es que estoy plenamente saludable. Las personas expertas con las que trabajo a nivel médico cada día me dicen que estoy bien, por lo que es frustrante ver al equipo pelear mientras estoy sentado. Allí, en el banquillo, sano y muriendo por jugar.”

Solamente ha disputado los primeros tres partidos de la temporada 2018/19, tras tener una lesión de rodilla.

“La comunicación no existe. No hay nada. No creo que nada de esto llegue desde un punto de vista baloncestístico y mucho menos desde uno de salud. El personal médico me ha autorizado y no se trata tampoco de un tema de adaptación o de ritmo. Ya estuve un tiempo entrenando y he demostrado que puedo encajar en el equipo. Creo que lo peor para mí es que no hay comunicación alguna sobre qué está sucediendo o cuándo voy a jugar”.

¿Es una de las peroes adquisiones de la historia de la NBA?