A qué prestarle atención y de qué preocuparse con cada franquicia (I): Conferencia Este

octubre 15, 2018

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Todo tiene su lado positivo y su lado negativo. Motivos para ilusionarse y razones para preocuparse. Y como la NBA no es excepción, Andrés Monje y Enrique García se dedican a buscar el lado amable y el amargo de cada una de las franquicias de la Liga.

Monje se centra en argumentos que ilusionan y a los que prestarle atención… y García en lo contrario, es decir sobre qué conviene preocuparse con cada equipo.

En la primera parte, ambos abordan la Conferencia Este:

Atlanta Hawks

  • A qué prestarle atención: Un base novato y frágil en lo físico, que entre tanto superatleta parece un colibrí en pista, capaz de meter triples tras bote desde nueve metros como quien traga saliva. ¿Es capaz de hacerlo a nivel NBA y estando de momento pobremente rodeado? Esa historia merece atención (y paciencia, recalco de paso). En lo deportivo los Hawks van a tener problemas y que su nuevo técnico viviese muy de cerca la fase dura de ‘El Proceso’ en Philadelphia ya te indica hacia qué dirección van los tanques en Atlanta, pero Young es un reclamo, su conexión con John Collins otro y, ya para los más gourmets, la evolución de Taurean Prince como uno de los complementos más interesantes de la Liga, un tercero.
  • Sobre qué preocuparse: Quieran o no, los fans de los Hawks (y sus ejecutivos también, aunque lo nieguen) van a estar igual de pendientes del desarrollo de Trae Young que del de Luka Doncic. No sé si preocuparía más una temporada pobre de Young, que sería lo normal para un base rookie, o una buena temporada de Doncic que haga quedar en evidencia el traspaso que hicieron. Apuntan a candidatos al número 1 del Draft, así que las demás preocupaciones son relativas. Pero van a tener que repartir su atención entre Young, Doncic y los RJ Barrett, Zion Williamson, etc. Más allá de la evolución de sus jóvenes, la temporada regular será un trámite hasta el momento de la verdad, el día 14 de mayo, cuando se celebre la lotería del Draft.

Boston Celtics

  • A qué prestarle atención: Uno de los quintetos más potentes, visuales y vanguardistas de la Liga. Uno de los mejores entrenadores de la Liga. Un genio del uno contra uno, uno de los aleros con mayor proyección del baloncesto, la historia del regreso de un jugador All-Star que sufrió una trágica lesión nada más comenzar la pasada campaña, un pívot veterano que a la vez es paradigma de futuro, un poseso tirándose al suelo constantemente a por balones divididos mientras enciende aficionados y rivales. Podría seguir. Este equipo se vende solo. Si te gusta el baloncesto hay que prestarle máxima atención sí o sí, seas o no de los Celtics.
  • Sobre qué preocuparse: ¿Podemos decir ya que Kyrie Irving tiene cierta tendencia a lesionarse? A saber: en siete temporadas en la NBA el número máximo de partidos que ha disputado en regular season es 75 y se ha perdido más de un centenar. De hecho, su media de partidos por temporada regular es de 63. Y recordemos que llegó a la NBA tras jugar solo 11 partidos con Duke en la universidad. Un dedo, un hombro, una mano, la cara y, por supuesto, su doble problema con la rótula. Todo parecen incidentes aislados… hasta que dejan de serlo. Creo que los Bostons Celtics deberían estar preocupados por mantener a su base estrella entre algodones y sano para el comienzo de los playoffs, y no tanto por el reparto de minutos en la rotación, algo que Brad Stevens sabrá gestionar sin problemas.

Brooklyn Nets

  • A qué prestarle atención: Entiendo que quizás no sea tan sencillo apreciar lo bien que lo está haciendo Sean Marks en los despachos, por ser algo áspero de seguir, aunque su trabajo de saneamiento sea algo espectacular. Pero sí debe ser más fácil valorar el trabajazo de Kenny Atkinson, no solo desarrollando lo (poco) que tiene sino creando una estructura de juego de vanguardia. Les falta talento para ejecutarla, sí, pero los cimientos los están poniendo. Y aunque por diferentes motivos, personales o de lesiones, D’Angelo Russell no haya podido explotar, esta temporada sí que apunta a hacerlo. Se ha cuidado más físicamente y su talento sigue intacto. Además Brooklyn es un equipo proclive a proyectar a sus jugadores… e historias como las de Spencer Dinwiddie podrían repetirse, a través de otro protagonista, esta campaña. Larga vida al outsider.
  • Sobre qué preocuparse: Cuanto más lejos esté Mikhail Prokhorov de Brooklyn, mejor. Lo peor que le podría pasar a la franquicia es que, ahora que se ha saneado y tiene posibilidades de crecimiento y de atraer a jugadores interesantes, el magnate ruso vuelva a meterse de por medio en la toma de decisiones. Deportivamente no tienen presión, y en ese sentido lo más preocupante que podría ocurrir sería una plaga de lesiones que lastre el desarrollo de algunos de sus jóvenes. Pero lo más importante seguirá siendo mantener alejado a Prokhorov. A este dueño debes quererlo tan lejos del centro de mando como a DeAngelo Russell de una conversación privada en la que alardeas de tus infidelidades.

Charlotte Hornets

  • A qué prestarle atención: Conociendo a Kemba Walker, no hace falta añadir mucho más. El término jugón se inventó para tipos como él y ese toque de estilo callejero metido de lleno en la máxima competitividad NBA es siempre atractivo. Va a ser muy interesante ver cuánto le queda de gasolina a Tony Parker para ver si puede ayudarle de verdad… o revitaliza a su compatriota Nico Batum, también con el fin de ayudar a Waker. ‘Liberad a Kemba’ podría ajustarse bien a lo que necesita Charlotte. Otro punto bonito va a ser ver cómo se resuelve la rotación interior, porque hay muchos efectivos, muy distintos y con un rol vacante que ocupar. Ojo a una posible ‘resurrección’ de Willy Hernangómez tras un año sophomore muy complejo.
  • Sobre qué preocuparse: Están obligados a rendir y ganar desde el primer momento. Si arrancan dubitativos y con balance negativo rápidamente regresarán las dudas del año pasado y los rumores de traspaso alrededor de Kemba Walker. Cody Zeller es un pívot que rinde bastante bien cuando está sano… pero esos momentos “cuando está sano” comienzan a ser la excepción con tanta lesión. Necesitamos empezar a ver señales positivas de Malik Monk, quien hasta ahora apunta a bust de un Draft profundísimo (es pronto, sí). Además, ahora que las apuestas deportivas pueden empezar a ser legales en un montón de estados, será conveniente tener atado en corto a Michael Jordan. Por si acaso.

Chicago Bulls

  • A qué prestarle atención: Enrique, sé que vas a citar a Forman y Paxson y, sabes qué, no tengo contrapunto para esa carta. Si la usas, estaré contigo. También puede ser una carta citar si Hoiberg marca de verdad su estilo algún día. Y con esto paro de concederte argumentos, vamos a lo bueno que lo hay. Lauri Markkanen, que hizo un gran año rookie, es un buen reclamo: alapívot blanco, rubio, europeo, de siete pies, con buenos fundamentos y tirador es un cóctel que, visto de un modo romántico-nostálgico, no podemos rechazar. Wendell Carter Jr me parece un joven a seguir, con cosas de veterano, y siempre podemos recurrir al backcourt, donde Kris Dunn y Zach LaVine tienen una autopista para consagrarse en la Liga. Si nada de eso convence, la historia de un talentazo como Jabari Parker, maltratado por su propio cuerpo y volviendo a su Chicago natal para reconducir su carrera, es irrechazable.
  • Sobre qué preocuparse: Pues sí, es inevitable Andrés: hay que tratar de mantener alejado el efecto Forman-Paxon, también conocidos en el mundillo como “GarPax” o los “RegalamosNuestraSegundaRondaDeDraft.es”. Aunque todo lo que está sucediendo con Jimmy Butler en Minnesota les está haciendo quedar bien, en cualquier momento pueden volver a las andadas. Por lo demás, quiero decir que yo también veo muchas cosas a las que prestarle atención en los Bulls desde un punto de vista positivo, y veo a Fred Hoiberg capaz de pegar un puñetazo en la mesa de una vez por todas. Siempre que Bobby Portis no se lo dé a él antes. Las bromas sobre Bobby Portis están ya algo pasadas, al haber transcurrido ya un año de aquello, pero hay que reconocer que siguen teniendo bastante punch.

Cleveland Cavaliers

  • A qué prestarle atención: Nada va a cubrir la marcha de la franquicia de LeBron James, no solo uno de los mejores jugadores de todos los tiempos sino, además, un chico de Akron muy ligado a la comunidad. Pero hay varias historias interesantes en lo deportivo: ¿Cómo va a responder Kevin Love a un rol de máxima relevancia cuatro años después? ¿qué tipo de impacto va a tener el novato Collin Sexton en los planes de Lue? ¿qué efecto van a tener ahora tantos jugadores en principio con responsabilidades solo de ejecución una vez han perdido al hombre que producía todas las ventajas para ellos? Los Cavs van a ser peores, desde luego. En el peor de los casos, puede que muchísimo peores si las circunstancias no acompañan. Pero incluso así tienen varios focos a seguir.
  • Sobre qué preocuparse: Antes de nada, Ty Lue tiene una misión complicada: que Kevin Love se vuelva a acostumbrar a tener el balón en sus manos. “Eh Kevin, ¿recuerdas lo que es el balón? ¿Esa cosa esférica de color naranja que hay que intentar meter en la canasta? ¿No? Que sí, hombre, haz un esfuerzo. Esa especie de naranja gigante que siempre tenía LeBron en sus manos. ¿Ahora sí?”. En su última temporada en los Wolves Kevin Love terminó con un porcentaje de uso del 28.4%, y en sus primeros minutos de pretemporada ya ha vuelto a esas cifras. Los Cavs quieren recuperar a Love como opción principal ofensiva y tendrá que acercarse a un nivel cercano al de Minnesota si quieren aspirar a los Playoffs. De lo contrario, buena parte del peso recaería en el base rookie Collin Sexton. Y los equipos liderados por bases rookies no suelen hacer buenas temporadas.

Detroit Pistons

  • A qué prestarle atención: Olvidemos temas salariales aquí, al final no nos toca pagar esos sueldos a nosotros (y menos mal). En lo deportivo, Blake Griffin y Andre Drummond formando pareja es algo digno de ver, más aún después de que el primero abrace cada vez más (y con decente acierto) el tiro exterior y el segundo haya evolucionado como pasador. ¿Son compatibles en un juego cada vez con más formatos small-ball y versátiles? ¿Pueden castigar en ataque y sobrevivir en defensa? Más allá, si Reggie Jackson está sano y encuentra continuidad, Detroit va a ser un equipo a seguir. Y si Dwane Casey hace despegar a alguno de sus jóvenes aleros… todavía más.
  • Sobre qué preocuparse: Andrés, todos deseamos que Reggie Jackson esté sano y sean un equipo a seguir, pero aspirar a algo dependiendo de la salud de Jackson y de Blake Griffin es como jugar a la ruleta rusa inversa: con balas en todos los huecos del cargador menos en uno. Si por fin tienen suerte con la salud creo que Casey puede hacer un gran trabajo con este molde. El año pasado terminaron en el top 5 en acierto exterior en contra de la percepción general, creo que todos vimos crecer a Drummond y Griffin tendrá ganas de cerrar bocas. ¿Estoy siendo optimista con los Pistons? Eso SÍ que es preocupante.

Indiana Pacers

  • A qué prestarle atención: Victor Oladipo podría rellenar este espacio por sí solo, después de lo que hizo la temporada pasada. Su caso apunta al cielo y conviene ver si la trayectoria sigue siendo tan explosiva o se ralentiza. Pero Indiana ha tenido un verano especialmente eficiente y eso genera bastantes más expectativas con la franquicia. Por un lado eso afecta a Nate McMillan, que lo hizo bastante bien el pasado curso pero en el actual va a tener mucha más presión. Y por el otro a varias piezas que van a tener que seguir progresando. Me fijo especialmente en tres: Myles Turner, Domantas Sabonis y Bojan Bogdanovic. Todos ellos pueden dar un salto cualitativo.
  • Sobre qué preocuparse: Suena el reloj. Son las 12 de la noche y, de repente, la carroza se convierte en calabaza. ¿Fueron los Indiana Pacers del año pasado una ilusión? ¿Es verdad que llevaron a los Cavs de LeBron a 7 partidos o se trató de una ensoñación colectiva? Si Oladipo es la Cenicienta, ¿son Dion Waiters y Ben McLemore las hermanastras? Equipos que hacen una temporada tan sorprendente como los Pacers el año pasado suelen tener un problema después: las expectativas. Y ahora se les va a pedir mínimo el mismo nivel que el año pasado, cuando rindieron bastante por encima de lo que deberían. Oladipo se puede consagrar como estrella, Turner y Sabonis tiene pinta de que han progresado, se han reforzado bien… pero no sería nada extraño que los Pacers se toparan de bruces con la realidad. El resto de la liga ya está avisada de lo que son capaces.

Miami Heat

  • A qué prestarle atención: Un equipo que muerde y compite al máximo siempre va a merecer seguimiento. Les falta mayor desequilibrio individual en ataque, sí (todo el sentido del mundo que estén intentando cazar a Butler, viendo cómo están de atados salarialmente), pero lo suplen con un tremendo sacrificio y nivel defensivo. Si te gusta el baloncesto muy físico y de poder atrás, es decir si de algún modo sientes añoranza de los noventa, Miami es una baza fiable. Además, historias individuales Josh Richardson y Justise Winslow (excelentes complementos) me siguen pareciendo jugadores a seguir. Sigue habiendo bastante vida más allá de los highlights y resumenes de un minuto. Y el equipo de Spoelstra es un buen ejemplo.
  • Sobre qué preocuparse: Este es otro de los casos en los que Andrés tiene razón: menos mal que no somos nosotros los que pagamos los salarios. Los Heat tienen un montón de dinero comprometido para esta y varias temporadas más, y no demasiado margen de maniobra para utilizarlo, aunque lo estén intentando para hacerse con Jimmy Butler. Además es dinero comprometido en un equipo que parece tener un techo claro y no demasiado alto. Miami siempre va a ser un equipo serio y bien entrenado mientras Riley esté en los despachos y Spoelstra en el banquillo, pero necesitan algún tipo de revulsivo o movimiento para poder elevar sus aspiraciones.

Milwaukee Bucks

  • A qué prestarle atención: Si en un equipo juega Giannis Antetokounmpo, tus ojos van a apuntar hacia él. Aunque no quisieras, así va a ser. Puede ser el primer año en el que realmente se le espera como firme candidato al MVP de la Liga y eso son palabras mayores. Hay pocas cosas más apasionantes que ver al griego ante un reto de ese calibre. No obstante, en Milwaukee hay aún más. Middleton, Bledsoe y Brogdon, sanos, deben ser un trío de escuderos muy, muy bueno para él. Y comprobar cómo resuelve Mike Budenholzer la identidad de la estructura -sobre todo haciéndola resurgir atrás- y la rotación interior es otro desafío notable. Porque los Bucks parecían necesitar un plus desde el banquillo… que quizás puedan haber conseguido.
  • Sobre qué preocuparse: Giannis empezó muy fuerte la temporada pasada y después fue perdiendo fuelle, así que creo que en esta ocasión buscarán que tenga un rendimiento más sostenido y no se vaya quemando conforme se desarrolle la campaña, algo que de repetirse sería su peor de los casos. La baja de Jabari Parker, siendo una pena por las posibilidades de futuro que se perdieron con sus lesiones, no creo que preocupe demasiado, y será saldada con una mayor aportación del resto de piezas, aunque en alguna ocasión puedan llegar a echarle un poco de menos en la creación. En una nota aparte, tras juntar a Thon Maker y Ersan Ilyasova ya solo falta Serge Ibaka para que los Bucks se conviertan en el equipo favorito de los conspiranoicos expertos en edades reales de jugadores de baloncesto.

New York Knicks

  • A qué prestarle atención: Antes de nada, intuyo lo que va a comentar Enrique sobre James Dolan… y voy a estar de acuerdo. Ahora al tema. Con Porzingis fuera de combate hasta (posiblemente) 2019, los principales focos y esperanzas apuntan a Kevin Knox y Mitchell Robinson, dos novatos, así como a Frank Ntilikina, un jugador de segundo año. Podemos entender por tanto que presión deportiva hay poca y necesidad de evolución de jóvenes existe muchísima. Hay alguna otra historia interesante, como atender a si jugadores como Mario Hezonja o Noah Vonleh son capaces de ganarse influencia, Trey Burke confirmar lo que hizo la recta final del pasado curso… o David Fizdale caer de pie en un entorno siempre tan complejo como Nueva York. Pero, sobre todo, los Knicks van a atrapar (e ilusionar) al aficionado lo que logren atrapar (e ilusionar) los tres jóvenes citados al inicio.
  • Sobre qué preocuparse: Lo único que tiene que preocupar a los Knicks es la completa recuperación de Porzingis, y seguro que tendrán toda la cautela posible para que se produzca. Estaría bien ver algo de evolución en el acierto ofensivo de Ntilikina, pero va a seguir siendo uno de los jugadores más jóvenes de la liga y los fans de los Knicks que entienden las complejidades de la la defensa del pick and roll ya saben apreciar al francés. Sin embargo, en New York lo más preocupante es siempre la presión mediática, y en concreto que el hombre que está al mando de todo el tinglado se deje llevar por ella y meta mano. En la Gran Manzana se suele contar una historia de terror que dice que si pronuncias tres veces las palabras “James Dolan” frente a un espejo a medianoche verás reflejada en el cristal la destrucción total de la franquicia de la que eres fan.

Orlando Magic

  • A qué prestarle atención: Va a ser difícil quitarle a Aaron Gordon la etiqueta de ‘hizo un mate por completo extraterrestre en un concurso de mates que ni siquiera ganó’. En realidad la de ‘solo hace mates’ que tanto ha perseguido, y en algunos casos injustamente, a otros jugadores anteriormente (saludos, Blake Griffin). Pero Gordon es un jugador muy interesante y, una vez ha trabajado su tiro, tiene un margen de proyección más que bueno. Si toma de verdad responsabilidades creativas, no hay que perderle ojo. En principio el resto de elementos en los Magic me lo ponen difícil, no os voy a engañar, pero seguir a Jonathan Isaac y Mohamed Bamba también merece una oportunidad. Son jóvenes, físicamente increíbles y van a tener (o deberían, vaya) minutos para evolucionar.
  • Sobre qué preocuparse: Lo realmente preocupante, visto desde el punto de vista del resto de la humanidad, sería que estos Orlando Magic resultasen ser un buen equipo. Y sería preocupante porque significaría que en esta vida no hay consecuencias por tus actos, que puedes tomar pésima decisión tras pésima decisión una y otra vez y aun así ser recompensado. Como muestra: traspasar los derechos de Dario Saric por los de Elfrid Payton; a Moe Harkless a los Blazers a cambio de una chapa de Alf; a Tobias Harris a los Pistons por los expirings de Ilyasova y Jennings; o a Victor Oladipo y Domantas Sabonis a los Thunder a cambio de Ibaka para unos meses después enviar a Ibaka a Toronto por Terrence Ross y una ronda. Sí, las personas que hicieron todo esto ya no están al mando. No, los Orlando Magic no pueden salir del purgatorio aún, no sería justo para el resto de la humanidad. Por suerte, creo que podemos estar tranquilos.

Philadelphia 76ers

  • A qué prestarle atención: No hay mucha pérdida. Si te gusta ver defensa, los Sixers son una trituradora gracias a una estructura plagada de hombres de mucho tamaño y gran versatilidad que tiene como guardaespaldas a Joel Embiid. Si te gusta ver ataques corales, los Sixers tienen un base de 2.08 con una creatividad asombrosa y son el equipo que más circula el balón de la Liga, con multitud de sistemas donde todos los jugadores intervienen… y además, ahí también tienen a Joel Embiid. ¿Que lo que te apasiona es ver estrellas o jóvenes de enorme potencial? Pues ahí Philadelphia ofrece a Ben Simmons y, efectivamente, Joel Embiid, que además cumplen ambos requisitos. Se mire por donde se mire, estos Sixers tienen el cartel de ‘ponte mis partidos’ pegado en su logo.
  • Sobre qué preocuparse: En una medida sin precedentes, Adam Silver firma un decretazo que dice que a partir de ahora absolutamente todas las canastas pasarán a valer tres puntos, sean desde la zona del campo que sean. Destrozado ante la idea de tener que meter canastas de tres puntos, Ben Simmons anuncia su retirada. Ahora en serio: Ben Simmons no necesita meter canastas de tres puntos para ser dominante. Por lo que hemos visto en su temporada rookie, su velocidad, fortaleza física, reconocimiento de los espacios y visión de juego podrían llevarle a dominar sin meter ni un solo triple. Ahora: qué dimensión tan bestial alcanzaría si desarrollase un lanzamiento de tres respetable. Estamos hablando de potencial de jugador de época. Ahí está la principal preocupación (sin pensar en la salud de Embiid). En que yo me equivoque y los rivales encuentren la forma de castigar su carencia de lanzamiento exterior hasta el punto de perder su efectividad. Porque Silver no tiene pensado firmar ese decretazo (que nosotros sepamos).

Toronto Raptors

  • A qué prestarle atención: Posiblemente pueda haberse olvidado un poco después de no verle apenas en cancha el último año y el (triste) culebrón con los Spurs, pero a Kawhi Leonard se le daba bastante bien esto del baloncesto. Si se encuentra bien físicamente, ver a uno de los mejores del mundo en acción (y en ambos lados de la cancha, además) siempre va a ser buena idea. Enrique os va a hablar de que a un año vista quizás ese mismo hombre ya no esté allí. Por eso, con más motivo, disfrutemos el presente mientras podamos. Además Nick Nurse, nuevo técnico, promete llevar más al extremo sus ideas analíticas y eso en un roster cargadísimo de talento y recursos suena bastante sugerente.
  • Sobre qué preocuparse: Pues sí, hay que hablar de la posibilidad de que esta sea la única temporada de Kawhi Leonard en los Raptors, pero en el fondo creo que ahora mismo eso no preocupa demasiado a Masai Ujiri. De todas formas, Toronto estaba empezando a gastar todos los cartuchos ya de este proyecto (Lowry va ya para 33 años), y lo que han hecho ha sido un órdago. Podrían habérsela jugado manteniendo el bloque en un Este sin LeBron James, pero Ujiri ha querido ser ambicioso y no se le puede culpar por ello. Hasta ahora en pretemporada Leonard ha parecido un paso más lento que lo que acostumbraba. Cruzaremos los dedos para que sea algo que se pase según vaya cogiendo ritmo, y no algo permanente, porque si esto no funciona y Leonard se marcha los Raptors podrían extinguirse tal y como los conocemos.

Washington Wizards

  • A qué prestarle atención: No tiene tantos como le gustaría, pero John Wall liderando contraataques es uno de los grandes espectáculos del baloncesto NBA. Su pareja con Bradley Beal sigue siendo deliciosa a nivel de condiciones, ese backcourt es digno de ver siempre. Como el problema está en qué sucede al margen de ese binomio, hay otras historias a las que prestar atención: Dwight Howard es en apariencia una pieza que los Wizards necesitan, ¿pero sucede así al contrario, se va a sentir cómodo él allí? Otto Porter Jr y Kelly Oubre Jr parecen estar para algo más que esperar parados en la esquina todo el tiempo, ¿va a poder hacerse efectivo eso? Si las cosas arrancan bien, a Washington le puede ir muy, muy bien. Pero si arrancan mal… leed a Enrique ahora. Que os explica.
  • Sobre qué preocuparse: En realidad tampoco necesita demasiada explicación, Andrés. ¿Qué puede salir mal en un vestuario en el que está Dwight Howard? Total, solo hemos visto ya cómo salía rebotado y por la puerta de atrás de Lakers, Rockets, Hawks y Hornets. Y, además, no es como si John Wall hubiese tenido problemas anteriormente con algún pívot. Espera… lo de Gortat no cuenta, ¿verdad? Vamos a darles el beneficio de la duda y a pensar que Wall y Howard van a llevarse bien. Pero el base tiene ya 28 años y seguramente empiece a notar la presión de los años que van pasando sin llegar a pelear realmente por el campeonato.

 

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