Ricky Rubio, traspasado a Utah. ¿Por qué a cambio de sólo una ronda de Draft? Explicamos las claves del movimiento

junio 30, 2017

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Tras años plagados de rumores, finalmente se consumaron. Minnesota ha traspasado a Ricky Rubio. Lo ha hecho a Utah Jazz a cambio de una primera ronda del Draft de 2018 (que poseían los Jazz del traspaso de Kanter con los Thunder y está protegida hasta el #14), según reseñaban el periodista Tony Jones, del Salt Like Tribune, y Spencer Checketts, de Zone Sports Network.

¿Por qué traspasan los Wolves a su base titular, cuyo contrato además no resulta excesivamente costoso considerando el límite salarial actual (le restan 29 millones por 2 años), únicamente por una ronda de Draft y además protegida?

El principal motivo es ganar espacio salarial para firmar a otro base en el mercado. En la práctica, Minnesota se deshace del contrato de Rubio para poder entrar con más fuerza en la agencia libre. Es decir, ‘regala’ al jugador a los Jazz a cambio de poder contar con más espacio salarial para contratar otro base los próximos días, cuando expire el período de moratoria y se puedan comenzar a hacer oficiales firmas de agentes libres (6 de julio).

Si además Minnesota renunciase a la Qualifying para retener a Shabazz Muhammad, podría tener aproximadamente 32 millones de espacio salarial para lanzarse al mercado. Es decir, podría emplear ese espacio en otro base que, según las consideraciones de la gerencia, pueda adaptarse mejor a la estructura que quedará tras la llegada de Jimmy Butler. Ese aspecto es muy relevante aquí.

Rubio sale por, en principio, no encajar de forma idónea en el nuevo escenario. Butler no es un especialista en el tiro de tres, Wiggins tampoco. Unir a ellos dos con Ricky tenía cierto riesgo para el espacio ofensivo de Minnesota, especialmente asumiendo que tanto Butler como Wiggins son jugadores llamados a tomar bastantes decisiones en ataque desde el bote y que no existe una gran cantidad de secundarios con tiro exterior. Si Rubio, que no destaca por su consistencia en el triple, no tiene el balón en ataque puede pasar a ser un jugador infrautilizado en el sistema y al que se pueda flotar facilitando la defensa. Y esa visión, unida a la apuesta por un salto cualitativo inmediato tras haber obtenido a Butler, puede haber precipitado los acontecimientos.

Dependiendo del espacio salarial que tengan finalmente los Wolves, las principales alternativas al puesto de uno variaban entre Jeff Teague, George Hill o incluso Kyle Lowry. Todos ellos agentes libres y con un coste económico anual reseñablemente mayor que el de Rubio. Sin embargo las dudas se despejaron pronto, Minnesota apostaba por el primero de ellos y se acordó un contrato de 57 millones por 3 años (el tercero de ellos opcional para el jugador), según adelantaba Shams Charania en The Vertical.

Teague es un jugador con sólido rendimiento defensivo y es capaz de adaptarse a jugar con y sin balón desde el puesto de uno. Promedia un 42% en triples tras recepción durante los últimos tres años, algo que le hace muy interesante para coexistir con Butler y Wiggins. Era el perfil de base que parece buscar Thibodeau es justamente ese: un jugador que sea bueno atrás, con tiro exterior y facilidad para jugar también en roles ofensivos sin balón.

Desde un punto de vista Utah el movimiento tiene otra lectura. El gran foco de interés de su mercado es conocer qué va a suceder con Gordon Hayward, agente libre y que en los próximos días tiene previstas reuniones con Heat, Celtics y los propios Jazz. Hayward consideraba clave la presencia de un base en Utah que le liberase de carga creativa y de hecho George Hill mantiene una excelente relación con él. El asunto es que Hill también es agente libre y la llegada de Rubio puede significar un efecto dominó. Si Utah tiene a Rubio lo lógico es que no apueste por firmar a Hill. Y veremos qué consecuencias puede tener eso en la decisión final de Hayward.

Para Rubio, qué se puede encontrar en los Jazz variará notablemente según qué suceda con Hayward ya que dependiendo de si cuentan o no con el talentoso alero las expectativas de la franquicia cambiarán. Los Jazz ganaron más de 50 partidos en la fase regular el pasado curso y pisaron semifinales de conferencia pero si pierden a Hayward el proyecto podría sufrir un fuerte retroceso. Si se queda, el escenario puede ser muy interesante para el futuro a corto plazo del base español. Todos los ojos ahora mismo están puestos en la continuidad (o no) del jugador All-Star.