Sumar a DeMarcus Cousins representa un potencial salto cualitativo para los Golden State Warriors. Uno más. Pero no simplemente por añadir aún más talento a un equipo que ya tiene de sobra, el talento por sí solo resulta algo vacío y desde luego no siempre es compatible. Es decir, añadir muy buenas individualidades no siempre tiene un efecto positivo en el colectivo. Se requieren otras cosas.

La cuestión es que Cousins puede aportar en una serie de circunstancias que, en condiciones normales, permiten a los Warriors ser mejores. Porque ahondan en necesidades o virtudes de la estructura. Y eso sí revela algo de mucha importancia. ¿Qué impacto tiene este Cousins, aún cogiendo ritmo de competición, en una obra mayúscula como la de Kerr? ¿cómo le están usando?

El pase: otro generador más

Sí, puede que conozcas a los Warriors por su asombrosa capacidad de tiro pero son, sobre todo, uno de los mejores equipos pasando el balón que hayan jugado en la Liga. Y es esa su principal identidad.

Y sí, Cousins es otro jugador más capaz de pasar a alto nivel. El pase es uno de los mayores poderes de Golden State, un equipo extremadamente versátil donde casi todos pasan, botan y tiran. Pero Cousins lo refuerza de modo directo, ya que en un equipo donde Draymond Green (uno de los interiores, a veces el único) ejerce como principal generador de juego para el resto, añadir a Cousins duplica las opciones.

Los Warriors cuentan con la enorme ventaja de que tanto Durant como (sobre todo) Curry y Thompson pueden jugar muchos tramos ofensivos sin balón. Esto obliga a que los interiores puedan tomar decisiones con él, sobre todo desde el pase. Y Cousins es un jugador más que creativo para acometer ese rol. Golden State usa a sus interiores como fuentes de pase en muchas ocasiones y su nuevo pívot se adapta muy bien a esa necesidad.

La muestra es aún muy pequeña, pero en cuatro partidos con Cousins los Warriors están promediando 34 asistencias por partido, una marca salvaje. Para ponerla en contexto, es necesario recalcar que en la historia NBA solo seis equipos han promediado al menos 30 asistencias por partido (uno de ellos, los Warriors del curso 2016-17). Ninguno de ellos llegó a las 32.

De nuevo, la muestra es muy pequeña y no permite conclusiones fija pero sí ofrece la idea de que sumar otro recurso pasador que se adapta a la idea no hace más que reforzar el factor creativo en un equipo ya histórico en ese aspecto.

Presencia en poste bajo

Nada más llegar, Cousins ha pasado a ser la principal vía de poste bajo del equipo. Tampoco es de extrañar, ya que se ajusta como un guante a la idea. Los Warriors son el sexto equipo que más situaciones de poste bajo juega (16 por encuentro) y Cousins les da no solo una vía más para anotar ahí, sino sobre todo una para generar desde ahí. ¿Cómo? Mirad esta secuencia:

 

Una vez recibe, Cousins bien puede jugar uno contra uno. Pero la identidad del equipo marca otra cosa, que espere en poste bajo mientras Durant y Curry se mueven sin balón y producen el desajuste en el rival. Son demasiadas amenazas al mismo tiempo y en ese 3×3 los Warriors suelen acabar encontrando el desequilibrio. Durant queda liberado tras un error defensivo y Cousins mete el pase picado para la canasta fácil.

Cousins ha empezado jugando 6.5 acciones de poste bajo en solo 21 minutos por partido. Ya lidera a los Warriors en volumen y a medida que vaya cogiendo más ritmo lo hará incluso más. El motivo es sencillo, su amenaza en pase y anotación desde ahí es mucho mayor que la que puede producir cualquier otro interior del equipo.

Otra variante, con los Warriors buscando a Cousins en poste bajo… un movimiento de Curry para que sea bloqueado y quede libre… y la evolución de ese sistema, donde se aprecia cómo Cousins abierto también puede ejecutar fácilmente en suspensión. Los Warriors juntan demasiadas armas ofensivas en un mismo quinteto:

Del quinteto de la muerte… al quinteto de la muerte (bis)

Y así llegamos precisamente al poder del quinteto. Porque la ‘Death Lineup’ hizo imbatibles a los Warriors, sobre todo cuando Kevin Durant llegó para sustituir a Harrison Barnes en ella. Y seguramente siga siendo el principal camino a tomar cuando haya problemas, Curry, Thompson, Iguodala, Durant y Green forman un equipo muy compato y eficiente, versátil, excelente atrás y con inmenso poder en ataque por la capacidad de sus miembros de pasar, botar y tirar.

Lo que ocurre es que ahora los Warriors pueden permitirse ofrecer una cara bis de ese quinteto, metiendo más tamaño con Cousins y adquiriendo un formato más clásico. Cousins es mucho más frágil defensivamente hablando que el resto de compañeros, especialmente cuando los rivales le puedan sacar a siete metros del aro. Pero habrá otros equipos que tengan por necesidad pívots clásicos en su quinteto, lo que permitirá a Cousins vivir defensivamente sin tantos compromisos.

La muestra, se insiste, es muy pequeña. Pero en 42 minutos juntos, Curry, Thompson, Durant, Green y Cousins le han sacado al rival 31 puntos de diferencia. Con 43 asistencias y solo 7 pérdidas en ese tramo (un asombroso 6.1 de ratio asistencias/pérdidas).

Ese quinteto pone una pieza frágil atrás para los Warriors, sobre todo considerando que la movilidad defensiva de Cousins nunca ha sido buena y ahora, tras un año parado, es aún peor. Cousins tiene buenos instintos defensivos (manos rápidas, sobre todo), pero le falta constancia y atención atrás. Eso sí, su presencia refuerza considerablemente el rebote defensivo para los Warriors.

De hecho Cousins puede rebotear y salir dirigiendo él mismo la acción, a modo de base, mientras el resto de amenazas ofensivas se mueven sin el balón.

El camino aún es largo, sobre todo para un Cousins que va recobrando sensaciones de pista. Pero su inclusión en los Warriors no es factor intimidatorio por lo obvio, su nivel individual, sino que lo es sobre todo por cómo Steve Kerr puede proyectar sus virtudes y sus compañeros permitirle tomar un rol en el que explote todo lo que tiene al lado.
Solo existe una muestra muy limitada pero los Warriors, uno de los mejores equipos de la historia, pueden haber encontrado otra vuelta de tuerca para su sistema.
Un recurso más para una batería casi infinita.