Jaume Comas, Carlos Cabezas y un puesto para Atenas 2004.

Esa es la decisión que tuvo que tomar Mario Pesquera para terminar de confeccionar la lisa de la selección española. Lo ha relatado Jaume en la cuenta de Instagram de José Manuel Puertas (#DirectosDesdeElConfinamiento) donde ha contado cómo se llevó a cabo dicha reunión y todo lo que rodeó a la decisión.

«En una selección y más en aquella época, viniendo de un club pequeño como Caprabo Lleida, era más difícil. Salía con desventaja de nombre pero muy convencido de que podía hacer jugar bien al equipo. Lo di todo y fue muy duro. Con Carlos lo sufrí todo estando en la misma habitación. En la primera concentración estuve con Calderón y luego con Cabezas

«Nos dijeron ‘oye, subimos en 5 minutos a decir quién va’. No nos lo creíamos. Fue muy duro. En el momento más feliz de tu vida al lado tienes a alguien que ha recibido un golpe y no puedes exteriorizar. Entraron Mario Pesquera y Chichi Creus a decirnos que estaban muy contentos con los dos pero que solo podía ir uno… empiezas a temblar y finalmente dicen que iba a ir yo. Te quedas en silencio por respeto y compañerismo.

«Al minuto se marcharon y nos quedamos Carlos y yo. Nos abrazamos y me dijo que estuviese tranquilo. Él era mucho más joven y yo ya tenía 30 años. O me pasaba ya o no me iba a pasar. Pensé que Carlos tendría más oportunidades y luego fue Campeón del Mundo. Él salió y ya pude llamar a mi familia para darle la noticia«.

El descarte tampoco fue sencillo para Mario Pesquera. El entonces seleccionador nacional llegó a decir que el descarte de Cabezas fue «el peor momento de su vida».