Que esto vaya por delante: somos muy afortunados por tener la selección de baloncesto que tenemos, que hemos disfrutado, y que seguimos disfrutando. España nos ha dado un montón de alegrías en las dos últimas décadas, siendo probablemente la mejor selección del mundo no llamada Team USA en ese periodo de tiempo.

Pero eso no quita para que también tengamos momentos bajos que aún nos persiguen, y que de vez en cuando nos siguen viniendo a la cabeza en forma de «¿pero cómo pudo pasar esto?» Estos son algunos de esos momentos que nos siguen trayendo pesadillas.

El Angolazo – El clásico. Juegos Olímpicos de 1992. “Nuestros” Juegos. España ya sumaba dos derrotas en tres encuentros, pero todos contaban aquel partido contra Angola como una victoria, y se pensaba ya en lo que vendría después. Y lo que vino fue para muchos la mayor decepción de la historia de la selección. Una selección de Angola con solo tres jugadores profesionales desarmó a España. Los angoleños ganaron por 20 puntos. «No merezco una despedida así. Nos han dado un baño,” dijo en su día Epi. Y muchos tienen aún pesadillas con Conceiçao y compañía.

 

El Chinazo – Sucedió solo dos años después del Angolazo, y como esto aún estaba reciente se utilizó el mismo formato para nombrarlo. El Mundial se disputaba en Canadá, y los rivales en primera ronda eran Estados Unidos, Brasil y China. Después de la derrota de rigor contra los estadounidenses, España ganó con remontada a Brasil. China se suponía que era el rival más débil, así que ya nos veíamos en cuartos de final. Más aún cuando los de Lolo Sainz ganaban por 46-31 al descanso. Nadie sabe explicar muy bien lo que pasó, más allá de que China metió 47 puntos en la segunda mitad y ganó por 76-78, dejando fuera a España. El Angolazo y el Chinazo desconectaron a buena parte de la afición casual del baloncesto español.

 

El Eurobasket de 1997 – “La figura de un saltamontes vestido con la indumentaria de un jugador de baloncesto fue presentada ayer en Barcelona como la mascota del campeonato de Europa, que se celebrará en junio próximo en la Ciudad Condal y Girona”. El País publicaba esto el 28 de febrero de 1997. ¿Qué podía salir mal? Más allá del saltamontes que nos recuerda a Basket Fever, mejor olvidar lo sucedido en 1997. Desde la organización, la falta de aficionados (apenas 2.000 espectadores en los partidos de España y unos inflados 10.500 en la final) y la decepción de que los locales cayesen en cuartos de final contra Rusia, aunque finalmente acabasen en la quinta posición.

Los triples de Stephon Marbury – Eran los primeros Juegos Olímpicos en los que nos veíamos con opciones serias de llevarnos el Oro. Pau Gasol y Juan Carlos Navarro empezaban a ser dominantes en Europa, mientras Estados Unidos llevaba a un equipo de tercera fila con menos química que el bachillerato de Artes. Por una parte del cuadro Estados Unidos se estrenaba perdiendo por paliza contra Puerto Rico, ganando con apuros a Grecia y Australia, y perdiendo de nuevo contra Lituania. Por la otra parte España arrasaba en la primera ronda, contando sus cinco partidos como victorias, superando a Italia, Serbia y Montenegro, China, Nueva Zelanda y la posteriormente campeona Argentina. ¿Qué pasó? Que nos cruzamos con Estados Unidos. Y el resto lo recordamos todos. España estuvo muy cerca de ganar al Team USA, pero un inspirado Stephon Marbury metió 31 puntos cuando había llegado al partido promediando 4.2 puntos con un 20% de acierto en tiros y un 13% en triples. Tuvo que enchufarse contra nosotros.

7 cosas que (quizás) no recordabas de la selección española de baloncesto en Londres 2012

La canasta de Nowitzki – Era el Eurobasket de 2005, y España se encontraba en su primer gran torneo sin Pau Gasol desde su irrupción como estrella, pero aun así partía entre las favoritas gracias al conjunto que formaban Juan Carlos Navarro (espléndido durante el torneo), Jorge Garbajosa, José Manuel Calderón, Felipe Reyes, Carlos Jiménez, Fran Vázquez y compañía. Tan favorita que estuvo a una sola canasta de meterse en la final… la que metió Dirk Nowitzki a falta de tres segundos en la semifinal. España no se recuperó del mazazo y perdió también en la lucha por el bronce. Habría que esperar un año más para lograr el oro. La Alemania de Dirk también había dejado a España fuera de la lucha por las medallas unos años antes, en el Mundial de 2002, cuando los de Pau Gasol y compañía parecía que olían claramente a metal.

 

La plata en 2007 – Parece mentira que podamos meter la consecución de una plata aquí, ¿no? Eso habla maravillas de nuestra selección. Pero es que ese oro era nuestro. Jugándose el Eurobasket en casa, en Madrid. Con Pau Gasol desoyendo los ruegos de Memphis, que le pedían que no jugase ese verano después de la grave lesión que había sufrido con la selección en el Mundial de 2006. Con una sola derrota en las dos primeras fases, apabullando a Alemania en cuartos y controlando a Grecia en semifinales. Con Andrés Montes comentando en la tele. Parecía que la vida iba a ser maravillosa. Pero aparecieron los rusos, en este caso Holden (los naturalizados también cuentan) con una canasta a dos segundos del final que nos hundía en la plata. Dos años después ganaríamos nuestro primer Eurobasket.

 

El triple de Teodosic – Mundial de Turquía de 2010. Cuartos de final. España, la vigente campeona del Mundo (aunque sin Pau), se cruza con Serbia en el partido que determinará cuál de los dos equipos pasa a luchar por las medallas. Después de un gran encuentro en el que Navarro metió 27 puntos, todo se iba a decidir en los últimos segundos. Y en las manos de Milos Teodosic. El base agotó la posesión y cuando quedaban tres segundos para el final lanzó un triple lejano contestado por Jorge Garbajosa. En aquel momento Teodosic llevaba 9 puntos y un 1/7 en triples. Pero aquel iba a ir dentro, estaba claro. Es lo que hacen los genios.

 

El Mundial de España de 2014 – Parece que cada vez que organizamos un torneo terminamos con un nuevo trauma. En este caso la selección entrenada por Juan Antonio Orenga, quizás la mayor conjunción de talento vista en nuestra selección (Pau, Marc, Navarro, Ricky, Calderón, Chacho, Llull, Rudy, Ibaka, Reyes…) ganó todos los partidos del grupo y los octavos de final por diferencias obscenas, pero cayó en cuartos de final contra la Francia de Tony Parker. El torneo parecía diseñado a dedo para que la España más potente se midiese en la final a una Estados Unidos con Stephen Curry, James Harden, Klay Thompson, Kyrie Irving, Anthony Davis o DeMarcus Cousins. Pero ese choque nunca llegó a producirse.

“Todos teníamos la ilusión puesta en disputar la final a EEUU. Y ganarla. Haber pensado que ya estaba hecho fue un problema. Y nos quedamos fuera”, dijo Orenga años después. El peso de la derrota recayó en él. “Eso va en el cargo. El entrenador, cuando ganas intentas apartarte. Y cuando pierdes, asumes la responsabilidad. El foco de atención fui yo. Parte de culpa por supuesto que tuve, aunque algunos se pasaron tres pueblos, me mataron. Tienes que asumirlo y vivir con ello. Si lo sabes manejar, te ayuda para ser mejor.”

Seguro que nos dejamos algunos momentos más clásicos, mitigados ya por el paso del tiempo. Y seguro que otros llegarán más adelante, porque es inevitable. A pesar de lo privilegiados que somos con nuestra selección de baloncesto, también hay momentos que aún nos siguen en nuestras pesadillas.