Ha sido uno de los debates del último mes en torno a la Euroliga. ¿Cuál ha sido el mejor quinteto de la década? Opiniones y nombres de enorme calidad han aparecido en el debate, jugadores con poco tiempo en Europa pero con títulos o con una carrera más extensa.

¿Cuáles son los cinco elegidos de Piti Hurtado? Su quinteto y sus motivos…

Sergio Rodríguez

El “Chacho” es un base, un 1. Filosóficamente es el cambio de cara a un Real Madrid que a lomos de esta barba y de la impetuosidad ganadora de Sergio Llull cambiaron las noches del Palacio de Goya para ser una oferta de ocio comparable a los musicales o a buenos restaurantes. Jugar para ganar y hacerlo en carrera. Una década de sonrisas y títulos, el MVP, ganar con el equipo blanco y poder ganar como español en Rusia. Nadie lo había hecho antes.

Nando de Colo

Verán, Billy (Spanoulis) no está en la lista de los escoltas, sino ese hubiera sido mi voto, sin duda. Es muy complejo discernir qué son Llull, Kill Bill o De Colo. Si hablamos de escolta puro, el francés es de nuevo el gusto por las cosas bien hechas de una forma bonita. No nos transmite mucho, no habla casi nada pero no le vas a parar. Hielo en sus venas en la línea de tiro libre, le vimos ir y volver a NBA. La vuelta para liderar en anotación a equipos contendientes y campeones.

PD: Juan Carlos Navarro es un jugador a caballo de dos décadas, sin duda el mejor escolta de los últimos 20 años.

Pete Mickeal

Llegó al Barça para completar con decisión y hambre competitiva una plantilla a la que solo le faltaba un tres de este nivel. Le dijo a los demás que cuando había que jugar mejor era en los grandes partidos y lo cumplió. Pasó de ser un super anotador en equipos más pequeños a ser lo que tuviera que ser en la escuadra blaugrana. Fueron dos estiletes imparables, la bomba y él. Pete Mickeal tiene una carrera de película, Filipinas, Corea, Puerto Rico, Venezuela y Argentina. Y entre medias, ser grande en Europa, muy grande.

Georgios Printezis

Spanoulis penetra, genera la ventaja ante los dos defensores que le pusieron encima, Teodosic y Shved… Bueno, más que defensores ante dos cuerpos, le sale el grande y la dobla. Sin tiempo para armar un lanzamiento ortodoxo (pese a ser creyente de tal iglesia), lanza una morcilla del suelo, una bomba que no necesita suspensión, un balón que despega en la esquina corta izquierda y que vale un título icónico, un movimiento firma de un jugador que representa lo alternativo a los poderes establecidos en la Euroliga. Un momento que vale una década.

Kyle Hines

Unanimidad ante el pívot bajito, el hombre que cuando fue “mozo” y le hicieron la talla, dio 192,5 centímetros. Empatizamos con los bases enanos y con los postes pequeños pero que no rehúsan la zona pintada. El 80% de la década lleva chocando y aguantando el equilibrio con ese centro de gravedad tan perfecto. Cuando empezó al década salía de la Segunda División italiana, cuando se está cerrando es Sir Hines, el hombre que ganó tres Euroligas, mucho dinero y el prestigio personal de ser el capitán de los extranjeros de su equipo, él y su pareja aglutinan a la diáspora. Puro carisma en la seriedad. ¿Otra década y más títulos siendo una pesadilla defensiva en los cambios de bloqueo direto?