El 14 de junio de 1998 los Bulls levantaban su sexto título de campeones. Fue la final de Jordan, de ‘the shot’, de la mítica narración de Andrés Montes y el último anillo de los Bulls hasta la fecha. Los duelos entre Bulls y Jazz habían dejado muchos frentes abiertos pero nadie podía esperar el desenlace que iba a tener uno de ellos.

28 días después de ese último encuentro Karl Malone y Dennis Rodman volvían a verse las caras. ¿Sobre una cancha de baloncesto? No, en un ring de lucha libre. La WCW, empresa extinta y que en su época competía frente a la WWE (terminó comprada por esta en su bancarrota), realizaba uno de sus eventos estrella llamado Bash at the beach y que mejor reclamo para su espectáculo que un duelo entre Malone y Rodman para saldar todas las rencillas pendientes de las finales de la NBA.

El combate fue por parejas. Karl Malone, reconocido fan de la lucha libre, haría equipo con Diamond Dallas Page, uno de los estandartes por aquel entonces de la compañía junto a Hulk Hogan, que estaría en el lado de Dennis Rodman. Este fue el resultado:

La organización del combate arrancó de un modo poco convencional. D.D. Page acudió a un Rockets-Jazz en Houston en el que se sentó en la fila 20. Durante un tiempo muerto miró al banquillo de Utah y descubrió a Malone mirándole fijamente y haciendo su ‘taunt’ personal (gesto característico del luchador). Tras el partido ambos tuvieron una charla y quedaron en volver a verse durante el All-Star. Aunque Karl ya había dejado un mensaje claro:

«Malone me dijo (a Page) que de pequeño nunca quiso ser jugador de baloncesto. Él quería ser luchador«.

En el caso de Rodman fue más sencillo. El ‘gusano’ ya había participado anteriormente en WCW y estaba en conversaciones para volver a tener un combate en algún evento durante el verano, sobre todo con la amenaza del posterior lockout en el horizonte.

Pese a que los mandatarios de la WCW no estuvieron en principio de acuerdo con la idea de enfrentar a dos jugadores de la NBA, finalmente aceptaron la propuesta tras ver a Malone y Rodman en algunos de sus enfrentamientos. Antes de las Finales el acuerdo ya estaba cerrado e incluso Rodman se ausentó de una conferencia de prensa obligatoria de la NBA tras el tercer encuentro para asistir a un evento de la WCW que se emitía todos los lunes.

Aunque durante las Finales el objetivo era dejar pasar el tema de su futuro combate, Malone y Rodman tuvieron más de un enganchón más propio de un ring de wrestling que de una cancha de baloncesto. Hasta los comentaristas de la NBA comentaron su futuro combate durante una de sus luchas.

«Rodman y Karl Malone, lamentablemente, están programados para luchar en uno de esos falsos eventos el próximo mes. No se sabe por qué Malone quiere rebajarse a eso pero Rodman aparentemente quiere comenzar a luchar ahora«.

Todos estos condicionantes e ingredientes acabaron haciendo de Bash at the beach el evento más rentable económicamente y más comprado en PVP de la compañía ese año.