Hacer un partido difícilmente superable en lo que al plano individual se refiere… y perderlo. Tener un don para jugar al baloncesto… y que en el mundo de la canasta seas reconocido por haber dominado en las pistas de una famosa cárcel estadounidense. Sergio de la Fuente, de 1.98 metros y 26 años, firmó una de las exhibiciones de la temporada en España el pasado fin de semana con la elástica del Brico Depot Ciudad de Valladolid de la LEB Plata. El ala-pívot español se fue hasta los 47 de valoración gracias a sus 34 puntos, 13 rebotes y 9 faltas recibidas. Su equipo perdió 81-90 frente al Marín Peixegalego.

Su historia ya os la contamos hace unos meses… cuando el protagonista brillaba en la LEB Oro.

Era el verano de 2013 y gracias al baloncesto Sergio de la Fuente, ahora jugador del Club Baloncesto Ciudad de Valladolid, pasó por la cárcel de Alcatraz. No por haber hecho nada, ni siquiera a visitar a algún amigo o familiar… emprendió ese viaje hasta California para jugar el prestigioso Red Bull King of the Rock, torneo donde se concentran los mejores jugadores de ‘1vs1’ de distintas partes del mundo. En ‘stretball’ es uno de los acontecimientos del año.

El jugador vallisoletano consiguió un meritorio segundo puesto, tras perder en la final frente al norteamericano Tarron Williams y después de superar a 63 jugadores en dicho recinto. De la Fuente llegó a la final y con su excepcional dominio de balón y forma de entender el baloncesto logró llamar la atención de Blake Griffin.

¿Lo más sorprendente de todo? Cuando inició ese viaje a Estados Unidos, había terminado de competir en liga EBA, la cuarta división del baloncesto español. La historia de Sergio es peculiar, ya que a sus 26 años puede presumir de haber pasado por todas las ligas del baloncesto español. Desde la EBA con la Universidad de Valladolid a tener minutos en la máxima categoría del baloncesto español con el Grupo Capitol de Valladolid. Lleva nueve temporadas como profesional de la canasta y fuera de la ciudad vallisoletana solamente ha estado en dos ocasiones, en la temporada 2009-10 para jugar con el CB Breogán (LEB Oro) y en la 2010-11 para hacerlo con el Iraurgi (LEB Plata).

Quizás sea su amor por su tierra el motivo de que no esté jugando hoy al menos en la LEB Oro, y es que la temporada pasada demostró tener suficientes condiciones físicas y técnicas para ser un jugador determinante en la división de plata del baloncesto español. Lo fue durante el curso 2014-15 de la mano del ya tristemente desaparecido MyWigo Valladolid.

A finales de verano se hizo oficial su fichaje por el nuevo equipo vallisoletano que saldría en la LEB Plata y como ‘ardilla’ sigue deleitándonos con su versión más rebelde sobre una pista de baloncesto. La liga parece quedarle pequeña. Es el jugador más determinante, con unos promedios de 22.4 puntos, 11.2 rebotes, 8.1 faltas recibidas y 25 de valoración por encuentro.