“¡Que vuelva el baloncesto que nunca murió en Granada!”

Esa era la frase que Jesus Fernández, jugador del Covirán Granada, nos decía en una entrevista tras conquistar el equipo granadino el ascenso a LEB Plata que disputó en Albacete. Quizás, nunca murió. Pero poco le faltó. El destino ha querido que este equipo resurja, vuelva, sea, ocupe el asiento que dejó en aquella butaca de la ACB que todavía le espera, con polvo, pero le espera.

Y, ese mismo destino, nos ha dejado un detalle en la primera jornada de la LEB Plata. El liderato del Fundación CBG. Un halo de romanticismo a los que vieron a esta ciudad vibrar con el baloncesto en la máxima categoría del baloncesto español.

Puede ser un detalle, tan solo la primera jornada, pero es el inicio de una ilusión y un trabajo que lleva mucho tiempo forjándose desde el adiós de 2011. Cuatro años después, líderes. Lo han conseguido ante el Viten Getafe (72-95) en donde Jon Shcoof (22 puntos) y Jesús Fernández (19 puntos) fueron los mejores del encuentro junto al primo de LeBron, Duane James, que sumó 18 puntos.

El primer puesto, lo de menos. Lo curioso es que el baloncesto en Granada cada año que pasa genera más ilusión.  Puede que para muchos no sea algo importante pero para la historia del baloncesto este liderato recuerda a tiempos mejores.

“¡Que vuelva el baloncesto que nunca murió en Granada!” fue el grito de guerra de Jesús Fernández hace unos meses. En la LEB Plata ya suena y solo han necesitado una jornada…