No paran de llegar nuevos jugadores a la residencia del Real Madrid estos días. Una de las últimas incorporaciones del conjunto blanco de cara a la nueva temporada es la del congoleño Heritier Ngalamulume, pívot de 2.02 metros que hasta la pasada temporada estaba formándose en el Santo Domingo tinerfeño y que llegará becado al equipo blanco.

«Su evolución ha sido una barbaridad. Vino al club en diciembre de 2014 y no sabía siquiera botar la pelota. Mejora día tras día y no sabría determinar el techo que pueda tener. Es capaz de hacer muy buenas cosas y competir a muy buen nivel, comentaba Ronald Cómez, director general del club tinerfeño, hace unos meses cuando ‘Solobasket‘ hablaba del existente interés que había desde la capital de España con el interior congoleño.

La pasada temporada, la primera de Heritier Ngalamulume en España, ya estuvo aprueba con el conjunto madridista. Jugó un torneo en Girona disputado el pasado mes de abril y fue clave para el triunfo madridista, sumando 12 puntos, 16 rebotes, 3 asistencias y 25 de valoración en la final ante el FC Barcelona. Es un jugador muy activo, con un físico privilegiado, y al que si mejora técnica y tácticamente se le augura un futuro prometedor dentro del mundo de la canasta.

Heritier Ngalamulume no es el primer jugador procedente del Santo Domingo que ficha el Real Madrid. En el verano del 2014 el conjunto blanco se hizo con los servicios del alero Babacar Fam (1.97 metros y 15 años), quien antes había deslumbrado con el equipo de Tenerife.

Con este fichaje, más el de Zivanovic y el del inglés Kareem Queeley, el Real Madrid potencia aún más sus categorías inferiores e intentará la próxima temporada repetir lo logrado el pasado curso y alzarse con los tres campeonatos de España.