Ha sido habitual durante todos los escalones de formación con la selección de Suecia, está considerado como uno de los mayores proyectos de su país y en el año 2012 decidió emprender una nueva aventura en España para continuar con su carrera deportiva. Valter Lindström es un chico especial, con un talento innato para jugar al baloncesto que siempre ha soñado con hacer trayectoria en nuestro país. Hoy, a sus 20 años, vivirá una nueva experiencia en Tenerife.

Valter es un jugador que siempre ha destacado por ser un escolta zurdo eficaz desde el triple, es buen pasador y su altura le ha invitado a con el paso de los años ser más director que ejecutor. Es un jugador pequeño (1.83 metros), pero que gracias a su notable manejo de balón y rebeldía resulta desequilibrante en ataque (regular desde la media-larga distancia, buen finalizador e inteligente a la hora de elegir opciones). Es un combo, con muchas variantes en ataque y que asegura actividad e intensidad defensiva.

Vino a España para afrontar su segundo año júnior después de haber deslumbrado en su país natal a los servicios del modesto Stockholm 08. Y se tuvo que buscar la vida para venir. Nadie le ofreció nada, se tuvo que ofrecer él mismo. Tuvo la suerte de que un familiar tenía un contacto en la Federación Madrileña y pudo enviar un vídeo con ‘highlights’ de su temporada júnior, llamando entonces la atención al Real Madrid que contactó con Lindström. Y así éste rápidamente cambiaba la capital sueca por la española para continuar con su formación.

El nivel en su país era muy bajo, sus partidos se contaban por exhibiciones y esto le impedía progresar. Torneo tras torneo con la selección nacional era, junto al azulgrana Ludde Hakanson, el jugador más destacado del combinado escandinavo. Necesitaba salir de su entorno para abrirse camino en el siempre complicado mundo del baloncesto. Y tarde (con 17 años), pero lo consiguió… encontró en España su nuevo hábitat.

Gracias a su tío llegó al Real Madrid y jugó dos años de blanco. La temporada pasada jugó en el Óbila de LEB Plata

A pesar de llegar a un país que en lo que a nivel baloncentístico se refiere está unos peldaños por encima de Suecia, Lindström no tardó en demostrar su valía en el equipo júnior que finalizó tercero de España por detrás del FIATC Mutua Joventut y el FC Barcelona. Por otro lado, durante sus dos años en Madrid, el sueco estuvo presente en la liga EBA y tuvo unos promedios de 6.2 puntos y más de 2 rebotes por encuentro. Más tarde, para la temporada 2014-15, daba el salto a la división de bronce del baloncesto español de la mano del Óbila Basket.

Su paso por tierras abulenses no fue sencillo. El escandinavo pasó a tener un rol secundario -casi terciario- y apenas pudo sumar en un equipo repleto de jóvenes jugadores que está en continuo crecimiento. Sin minutos y yendo de más a menos durante el curso, no renovó su contrato con el conjunto castellanoleonés y regresaría, en búsqueda de la confianza pérdida, a la liga española de baloncesto amateur.

El destino ha sido inmejorable para el sueco: tendrá protagonismo en liga EBA y también podrá entrenar con un equipo que compite en la Liga Endesa. La isla parece un lugar idóneo para que crezca.

El Iberostar Tenerife está apostando estos últimos años por jóvenes talentos y los vincula al Club Náutico de Tenerife. Son jugadores llamados a formar parte del futuro aurinegro que todavía no están preparados para estar presentes en la máxima categoría del baloncesto español. Y este verano el equipo tinerfeño se ha hecho con los servicios de Adi Omeragic (ex-Barça) y del propio Valter Lindström para que continuen creciendo en el archipiélago canario más poblado.

El sueco ha realizado la pretemporada con el primer equipo del Iberostar Tenerife. Su prioridad este año estará en el Náutico tinerfeño, que compite en el grupo ‘B’ de la liga EBA junto a los filiales de Herbalife Gran Canaria, Movistar Estudiantes o Real Madrid. Es probablemente el grupo más potente de la competición amateur.

Lindström sigue soñando con hacer carrera deportiva en España al mismo tiempo que estudia filosofía e inglés. Está llamado a ser uno de los jugadores más destacados de su grupo en la competición amateur, por lo que conviene no perderle de vista…