Minnesota ganó a los Clippers (102-108) después de 14 derrotas consecutivas ante ellos. Fue en un partido en el que Wiggins fue el mejor, con 31 puntos, y donde se coló un gran Ricky Rubio gracias a sus 4 tiros libres en los instantes finales. Sumó 5 rebotes, 7 asistencias y 5 robos. De las 7 asistencias, una de ellas fue vital para llevarse la victoria.

El tiempo se acababa y, si anotaban, el partido era suyo. La posesión va para Ricky, presionado, sin hueco, con tres defensas, casi cayéndose y… se inventó esto: