8 de abril de 2016. 22:46 de la noche. Pabellón Marta Domínguez, Palencia. Termina el partido entre el Quesos Cerrato y el Ourense Termal. Ninguno de los más de 3.000 espectadores que acudieron al recinto se mueven de sus asientos. ¿El motivo? Una victoria por 78-65 de los palentinos les convierte en campeones matemáticamente de la LEB Oro a una jornada de que termine la liga regular. Es decir, el Quesos Cerrato Palencia logra ascender deportivamente a la máxima categoría del baloncesto español. Todo un éxito para un equipo y una ciudad que hasta hace algo más de una década se conformaban con ver al conjunto morado competir en la liga EBA.

Nuevo temporadón que, al título de la Copa Princesa conseguido el pasado mes de febrero, une el tan esperado campeonato doméstico. Dos de dos y temporada casi perfecta que se cierra con un positivo balance de 24 victorias, 6 derrotas y dos nuevos trofeos que agrandan la historia de un Palencia Basket que no ha parado de crecer en las últimas temporadas.

Los palentinos han firmado la mejor temporada de su historia y por primera vez desde que juegan en la LEB Oro (temporada 2009-10) consiguen terminar la fase regular del campeonato en primera posición.

Los cuatro pilares de un histórico Palencia Basket

Urko, la leyenda:

“Siempre le tuve un cariño especial a este club y a esta ciudad y por eso regresé aquí pero cuando lo hice pocos hubieran podido imaginar que íbamos a poder lograr un éxito así. Este es un club humilde pero muy luchador y esa ha sido la clave para que podamos ir dando pequeños pasitos en la competición hasta poder lograr este gran éxito. Desde hace años el club estaba haciendo las cosas realmente bien en una ciudad de Palencia que se merecía este éxito y por eso hoy tenemos que celebrar pero sobre todo valorar lo que ha conseguido”. Palabra de Urko, palabra de leyenda… (para la Federación Española de Baloncesto).

Pocas veces encontraréis el nombre de Urko Otegui en un gran periódico nacional. El donostiarra es ese jugador especial que por su combinación de talento más entrega todo entrenador querría en su equipo. El carácter de Otegui sobre una pista de baloncesto ha sido el alma del Quesos Cerrato Palencia en la presente edición y es que, sin hacer una de sus mejores temporadas, el interior nacido en San Sebastián ha aparecido en los momentos más importantes de su equipo y ha sumado en diferentes aspectos del juego que no aparecen en la estadística final.

Fue el mejor ante Ourense con 22 puntos y 7 rebotes

Urko, ese jugador que ha ascendido ya cinco veces a la Liga Endesa desde la LEB Oro y que roza la centena de partidos jugados en la máxima categoría del baloncesto español, ha sabido ser uno más. Siempre ha trabajado para mejorar, sin mirar nunca su palmarés y dedicándose únicamente a sumar lo mejor de sí para que su equipo terminase el encuentro por delante en el marcador. A Urko nunca le ha importado sumar en defensa o en ataque. Incluso ha sumado animando a sus compañeros desde el banquillo. En el partido definitivo ante Ourense dio un clínic más sobre la pista y fuera de ella mostró cómo se puede sumar sin estar en cancha. Celebró cada canasta de sus compañeros como si de goles que dieran Eurocopas se trataran y ánimo a que el aficionado palentino estuviera desde el primer segundo metido en el partido.

Él solamente quería sumar para ganar. Y este ascenso, el quinto para él, merecía (al menos) un reconocimiento. Otegui hace más divertido y mejor al baloncesto. En Palencia ya es una leyenda y un ídolo para los más pequeños.

Dani Rodríguez y su año de confirmación:

MVP de la Copa Princesa y uno de los jugadores más determinantes de la temporada en la LEB Oro. Hizo un fantástico partido en el día más importante ante el Ourense Termal y ante la dificultad siempre se ha crecido. Por su aspecto difícilmente llama la atención pero es entrar a pista, coger el balón y divertir al aficionado con su espectacular rebeldía en ataque. El catalán es un auténtico espectáculo sobre la cancha y la edición 2015-16 le ha válido para confirmar que él, al igual que su equipo, está ya preparado para dar el definitivo e importante salto a la Liga Endesa.

Sumó 19 puntos ante los gallegos y fue la clave del encuentro con una segunda parte para enmarcar. Cuando su equipo le necesitó, él cogió la batuta y dirigió a las mil maravillas al equipo castellano-leonés. Sus promedios esta temporada han sido de 10,8 puntos y 2 asistencias por encuentro.

Su baloncesto:

Desde la primera jornada del campeonato doméstico la base en el equipo de Sergio García ha estado en su asfixiante e intensa defensa. A partir de ahí nacía un baloncesto atrevido al mismo tiempo que atractivo. Cuando pudieron correr jamás renunciaron a no hacerlo y cuando había que meter pausa al juego siempre estuvieron bien dirigidos por Rodríguez o Dani Pérez. Han sido la mejor defensa de toda la LEB Oro y, tras el Melilla Baloncesto, el segundo mejor ataque. Buscaban un baloncesto alegre, rápido… el que agrada al espectador. Trataban de meter muchos puntos y esperaban recibir muy pocso. Algo muy difícil… y que muchas veces han conseguido. Sin duda, el ascenso es merecido porque en muchas ocasiones han conseguido firmar un baloncesto de escándalo.

Y en ello mucho tiene que ver la excelente gestión que han hecho Sergio García y sus ayudantes desde el banquillo.

… por los que nunca han fallado:

El vestuario ha sido consciente siempre de que una parte (muy) importante de cada una de sus victorias como local venía de aquellas personas que sienten al Palencia Basket como algo suyo. Nunca han fallado y nunca han dejado de creer. Jugaron siempre su partido, hicieron del pabellón un fortín y empujaron a su equipo hacía lo más alto. Afrontaron la presente edición como un viaje y conforme ha transcurrido este viaje deseaban cada vez más que no terminase… aunque sentían que la recompensa final valía la pena y era inmejorable.

La afición del Quesos Cerrato ha estado de 10. Una temporada más. El baloncesto no es solamente un deporte y el Palencia Basket no es solamente un equipo para la gente que se desplaza al Marta Domínguez semana tras semana. Su labor ha sido clave para el éxito de este equipo que ya sueña con verse competir la próxima temporada entre los mejores equipos de la máxima categoría del baloncesto español.

El siempre fiel aficionado del equipo palentino también merecía un reconocimiento en la que ha sido la mejor temporada para la entidad.