Una brutal historia de lesiones y superación en la Adecco Oro. Un ejemplo

febrero 17, 2015

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Era considerado uno de los mayores talentos del baloncesto español, uno de los jugadores más determinantes de la generación de 1987 en España. Llegó a jugar en aquel Unicaja de 2005 que ganó la Copa del Rey y la Liga Endesa cuando solamente tenía 18 años. Tenía todo para comerse el mundo. Todo salvo una cosa, la siempre necesaria suerte.

La historia deportiva de Alfonso Sánchez, jugador de Clínicas Rincón formado en las categorías inferiores del Unicaja, es dura y difícil de entender. En apenas 6-7 años ha sufrido cuatro lesiones muy graves que le han impedido jugar a un alto nivel, pasó muchos años de su vida preguntándose por qué le había pasado a él pero siempre peleó por lo que quiso y este año, tras un breve parón la temporada pasada, está reencontrándose con su mejor versión.

Después de una reciente nueva operación ya vuelve a sonreír en Carranque, recinto donde el equipo vinculado al Unicaja disputa sus partidos en la liga Adecco Oro.

Alfonso Sánchez

Volvamos al pasado, ¿qué le ha pasado a Alfonso Sánchez? En 2007 con apenas 20 años y tras haber disputado trece segundos ante el Polaris World Murcia se rompió el ligamento anterior de la rodilla derecha. Tenía 20 años y aquella lesión le alejó de las pistas durante más de seis meses. Pero no quedó ahí, estando ya operado y al regresar a los entrenamientos con Unicaja se le detectó una nueva lesión.

Estuvo jugando varios partidos antes de romperse el ligamento anterior de la rodilla derecha con el escafoides roto. Él sentía (y sigue sintiendo) dolor en la mano en la vuelta a los entrenamientos, y es que en un partido ante el Montepaschi Siena aquella temporada cayó tras un empujón de McIntyre y apoyó mal la mano. ¿Cómo puedo ser que tuviera esa lesión y tardarán tanto en detectársela?

Él, lo explicó bien en la ‘Opinión de Málaga‘: “Hay tipos de roturas que no se ven hasta dos meses después. Yo me hice allí la radiografía y parecía un esguince con edema óseo. Lo que ocurre es que mientras me recuperé de la rodilla yo la muñeca apenas la utilicé, pero ya tenía la lesión desde septiembre. Cuando volví a entrenar con más o menos normalidad empezó a dolerme muchísimo la muñeca”.

Decidió operarse y habló con Sergio Scariolo, que le animó a trabajar intensamente en verano para volver al cien por cien para la pretemporada. Operarse para empezar de cero y volver a empezar… pero no. La operación no salió como esperaba y Alfonso no se recuperó durante la etapa veraniega: “El error que se cometió, al que me sumo yo también, fue que se trató mi primera cirugía como si fuese una operación reciente. Habían pasado 9 meses y el hueso se había deteriorado y no soldó. En la operación me pusieron hormona de crecimiento, un clavito y una especie de pegamento, pero tras tantos meses, el hueso ya parecía dos diferentes y no soldó.

Eso sucedió en verano, con el equipo de vacaciones y no tuve una vigilancia constante. Y llegó un momento en el que no mejoraba, las radiografías no mostraban que el hueso soldase, así que me hicieron una resonancia y un TAC. Y ahí vieron necrosis y separación en el hueso. Eso fue ya en septiembre y yo debería de haber estado a pleno rendimiento en julio. Entonces me aconsejaron que fuera a un médico especialista de la mano“, contaba el propio jugador.

Alfonso Sánchez y Vasileiadis

Desde la costa del Sol el escolta nacido en Jaen viajaba a la capital de España para visitar al Doctor García de Lucas, que le aconsejó una segunda operación al mismo tiempo que le advertían de que se le reduciría la movilidad en la mano.

Se operó y en febrero, finalmente, conseguía recuperarse año y medio después de lesionarse. Obviamente no estaba para competir en el nuevo Unicaja de Málaga de Aíto García-Reneses, por lo que salió por primera vez de Málaga para jugar (en calidad de cedido) con el Lucentum de Alicante. Ir paso a paso hasta reencontrarse, era el objetivo de Alfonso.

De Alicante volvió a la ACB para jugar con el Obradoiro y tras una magnífica temporada a nivel personal allí marchó a San Sebastián, donde la mala suerte volvió a aparecer en su vida. “¿Por qué a mí?“, se preguntaba un todavía joven y con mucho baloncesto que dar Alfonso Sánchez. En esta ocasión el jugador formado en Los Guindos se volvía a lesionar de gravedad en la rodilla, pero esta vez en la izquierda.

La temporada 2011-12 no jugó y en verano de 2012, tras parar una temporada, fichó por el Club Ourense Baloncesto. Jugó un año en el equipo gallego y no renovó, lo que le llevó a estar entrenando con el Clínicas aquella temporada y casi le lleva a dejar definitivamente el baloncesto al llegar en febrero y no encontrar equipo. Pero el baloncesto le debía algo y Francis Tomé, ex-entrenador del Clínicas, le convence para que la temporada 2014-15 la haga con el equipo vinculado a Unicaja. Él acepta competir en casa, en el club con el que practicó su mejor baloncesto antes de lesionarse hasta cuatro veces de gravedad.

Firmó para ser importante y la temporada prometía tras exhibirse durante la pretemporada con el primer equipo de Unicaja mientras llegaban los internacionales a las órdenes de un encantado Joan Plaza, que se deshacía de elogios hacia Sánchez: “Es increíble que Alfonso Sánchez no esté en la ACB. Es un tío útil y lo discutible es si titular o de rotación”.

Álfonso Sánchez

No tardó en ser importante en el Clínicas Rincón, formando junto a Richi Guillén una de las duplas más importantes de la división de plata del baloncesto español pero la suerte no acompañaba a los de Francis Tomé. El vinculado a Unicaja se acostumbró a contar sus partidos por derrotas y eso animó a la directiva a prescindir de Francis Tomé. Y Alfonso, por su parte, tenía que volver al hospital. Una nueva operación pero esta menos grave que las anteriores. El pasado 26 de diciembre Alfonso Sánchez pasó por quirófano para eliminar así las molestias que arrastra el jugador por una hernia abdominal. Y en febrero, ante el Club Baloncesto Peñas Huesca, le tocaba reaparecer.

Y reapareció.

Alfonso dijo (otra vez) adiós a la mala suerte y Carranque vuelve a disfrutar del mejor baloncesto de uno de los mayores talentos que han pasado por Los Guindos en la última década. Salió de suplente pero Paco Aurioles confió en él y le dió 20:17 minutos que aprovechó para sumar 17 puntos (2/2 en triples), un rebote y una asistencia. Su equipo perdió, no fue por lo tanto el regreso deseado pero sí le sirvió para recuperar sensaciones y afrontar este importante tramo final de la temporada, donde a pesar de estar en el colista de la división de plata tiene una oportunidad única para demostrar la calidad que atesora y llamar -nuevamente- a las puertas de la Liga Endesa.

¿Sus números esta temporada? También le acompañan: 12,7 puntos, 2,5 rebotes, 1,9 asistencias y 11,6 de valoración en 26:01 minutos.

El baloncesto le debe mucho a Sánchez, un jugador que ha seguido la famosa frase del escritor Paulo Coelho. “La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante”.

Fotos: Clínicas Rincón