Fue una de las sensaciones durante su etapa de júnior en España. Era un jugador que llamaba la atención. Un base físicamente superdotado, con notable manejo de balón y que superaba los 2.00 metros de altura. Por aquel entonces estaba creciendo de forma destacada como jugador de la Canarias Basketball Academy, pero a mitad del curso pasado abandonó Las Palmas de Gran Canaria y terminó la temporada siendo un jugador importante en la rotación del FIATC Mutua Joventut subcampeón de España júnior.

Internacional sub-17 con España y uno de los jugadores más a tener en cuenta dentro del panorama nacional. Diamond Onwuka (Mataró, 30/01/1997), es un base de 2.02 metros que destaca por sus excepcionales condiciones físicas que le permiten ser un excelente defensor.

Empezó jugando en su ciudad natal, pasó por el FC Barcelona sin demasiada suerte, regresó a su club, más tarde se marchó a la CBA pero salió de allí por la puerta trasera. Después tuvo la fortuna de poder seguir creciendo en Badalona de la mano del experimentado técnico catalán Adrià Alonso y ahora está en la República Checa. Pero no está allí para mucho tiempo… en principio.

Onwuka es un jugador con las ideas muy claras en lo que al baloncesto se refiere. Su gran deseo es seguir los pasos de muchos españoles y marcharse a Estados Unidos, donde tendría garantizada una buena formación académica y deportiva. La NCAA es su siguiente parada, pero antes tiene que demostrar su valía en Praga… a miles de kilómetros de casa.

El base español ha fichado por Get Better Academy, una escuela de basket en el país europeo. El motivo nos lo explica el propio Diamond Onwuka: Estoy aquí porque es un lugar idóneo para dar el salto a la NCAA, mi gran deseo baloncentístico. Pasan muchos ojeadores de distintas universidades a lo largo del año. Todavía no llevo aquí ni un mes y ya han pasado hasta ocho scouts“.

Está contento y disfrutando el momento, aprovechando la ocasión para demostrar la calidad que atesora y la que le convierte en un jugador con un futuro muy prometedor. Porque Diamond es un jugador que por sus condiciones puede jugar en todas las posiciones exteriores e incluso es capaz de defender a interiores, como ha demostró en su paso por la Canarias Basketball Academy y la ‘Penya’.

Adriá Alonso: “Está en constante crecimiento, tiene un futuro prometedor como base”

Su último entrenador en España nos lo confirma. “Es un jugador polivalente de gran tamaño y envergadura. Tiene un futuro prometedor como base. Controla tempos del partido, es un buen director. Destacada capacidad reboteadora tanto ofensiva como defensiva. Tácticamente también es bueno. Está en constante crecimiento, tiene que seguir mejorando su estabilidad y regularidad en el tiro. Si consigue mejorar su verticalidad, agilidad y finalizaciones en el uno contra uno es un jugador muy a tener en cuenta en un futuro”.

Ahora, este curso, Diamond Onwuka competirá en la segunda división del baloncesto checo y una liga sub-19.

Su vida ha cambiado radicalmente, juega al mismo tiempo que estudia SAT, que es una prueba de acceso que los deportistas tienen que hacer para acceder a cualquier universidad norteamericana. Baloncentísticamente tiene un amplio margen de mejora, él lo tiene claro… “Tengo que seguir mejorando físicamente y ser mejor en el dominio de balón si quiero ser un jugador importante en Estados Unidos. Hay muchísimo que mejorar (un jugador nunca deja de progresar mientras juega), pero tengo ganas de ello: quiero ser más explosivo, mejorar mi salto, el tiro exterior, el tiro a media distancia… y aquí, en Praga, el staff técnico es ideal para poder mejorar en todos estos aspectos. Estoy preparándome”, comenta el base.

Se siente muy cómodo en su nuevo hogar, más profesional y donde se preparan jugadores que comparten el sueño de Diamond en cruzar el Atlántico y jugar en Estados Unidos. “Está muy bien todo esto, estoy muy feliz de estar aquí. Es como una gran familia. Se preocupan mucho por el jugador, trabajas muy duro, te dan descanso, haces rehabilitación… Puedes irte a la sauna después del partido o a la piscina para relajarte, e incluso puedes ir a que te hagan masajes. Se preocupan por el cuerpo y por el jugador”, explica el jugador.

Diamond perdió su confianza en el Barcelona, entre Mataró y Las Palmas de Gran Canaria se reencontró consigo mismo y le llamó la selección española para jugar el Mundial sub-17 de Dubai. Y la temporada pasada sumó en un sorprendente FIATC Mutua Joventut júnior. Su camino baloncentístico ha sido completamente diferente al de cualquier otro jugador español y ha encontrado en Praga un idóneo lugar para seguir formándose, sin descuidar lo académico y manteniendo el sueño de ser próximamente un jugador en la NCAA.

Las mejores páginas de Diamond Onwuka, por su constancia, carácter y talento, todavía están por escribirse…